El problema del Beagle – José María Rosa

64 páginas
Ediciones Theoria
1984

Encuadernación rústica
Precio para Argentina: 12 pesos
Precio internacional: 4 euros

Los enemigos de la Argentina no han sido tanto los chilenos como los malos argentinos. Y los imperialismos, desde luego, que son enemigos netos de argentinos y chilenos.
Chile ocupó en 1843 el estrecho de Magallanes aprovechando las complicaciones internacionales de la Argentina amenazada por la intervención anglofrancesa. Lo hizo incitada por un exiliado argentino, Domingo Faustino Sarmiento, que, enemigo de Rosas (que entonces gobernaba nuestro país) aglomeraba materiales contra su gobierno sin importarle que perjudicaba a su propia patria.
Sarmiento, luego del éxito de la penetración chilena, entusiasmado por la acogida de su campaña, sostenía ahora que no solo el estrecho sino toda la Patagonia, era de los chilenos.
Rosas que vio materializarse en 1845 la intervención anglofrancesa, con la secuencia del secuestro de la escuadra, bloqueo del Río de la Plata, ejércitos mercenarios y el Paraná abierto a cañonazos por los interventores, debió dejar para otro momento la expulsión de los chilenos. Tuvo que limitarse a una formal protesta.
Nos interesa es saber que se hizo de la protesta argentina y la ocupación chilena del estrecho…

DEDICATORIA

Dedico este libro a la Juventud Argentina
Pongo como explicación del mismo estas palabras de Jauretche.
“Se ha falsificado la historia para que la inteligencia nacional estuviese en el Limbo, mientras operaban otras inteligencias al servicio de una política planificada, desde luego porque toda política implica un plan. Pero desde el Limbo no se puede pensar el futuro. Las na­ciones están en el mundo y no en el Limbo, y desde el mundo -la realidad- construyen su destino. Pasado, presente y futuro son historia. La política de la historia falsificada tendió precisamente a cegarnos la visión de los fines históricos con fines ideológicos, de no dejarnos ver los nacionales para limitarnos a los que llamaron “insti­tucionales”. De allí nuestros demócratas que no acatan a las mayorías, y nuestros liberales que reprimen la libertad. Se ha incorporado a nuestra educación el dogma de que la finalidad de la emancipación argentina fue construir determinado régimen político, determinada forma institucional, y no ser lisa y escuetamente una nación donde la sustancia predominen sobre las formas. Sería demasiado grosero suprimir la nación, simplemente se le atan las manos haciendo de los instrumentos de su defensa, las redes que la aprisionan” (Política nacional y revisionismo histórico, 1959).

JOSÉ MARÍA ROSA

INTRODUCCIÓN

I – NUESTRO SECULAR LITIGIO CON CHILE ¿QUIENES SON LOS RESPONSABLES?
Chile en la PATAGONÍA
Los enemigos de la Argentina no han sido tanto los chilenos como los malos argentinos. Y los imperialismos, desde luego, que son enemigos netos de argentinos y chilenos.
Chile ocupó en 1843 el estrecho de Magallanes aprovechando las complicaciones internacionales de la Argentina amenazada por la intervención anglofrancesa. Lo hizo incitada por un exiliado argentino, Domingo Faustino Sarmiento, que, enemigo de Rosas (que entonces gobernaba nuestro país) aglomeraba materiales contra su gobierno sin importarle, cosa que ocurre muchas veces a los exiliados políticos, que perjudicaba a su propia patria. En los números del 11 al 28 de noviembre de 1842 de su diario El Progreso, único diario de Santiago de Chile, Sarmiento demuestra la conveniencia de adelantarse a la Argentina en la ocupación del estrecho. El 21 de mayo de 1843 zarpa la expedición chilena que fundaría una base militar y naval -Fuerte Bulnes-apoyo de una colonia -Punta Arenas- de la cual irradiaría la penetración chilena en el sur. La expedición se hizo secretamente para evitar una protesta argentina. Solo trascendió la campaña de El Progreso y mas tarde de La Crónica, también de Sarmiento que, entusiasmado por la acogida de su campaña, sostenía ahora que no solo el estrecho sino toda la Patagonia, era de los chilenos.
Rosas que vio materializarse en 1845 la intervención anglofrancesa, con la secuencia del secuestro de la escuadra, bloqueo del Río de la Plata, ejércitos mercenarios y el Paraná abierto a cañonazos por los interventores, debió dejar para otro momento la expulsión de los chilenos. Tuvo que limitarse a una formal protesta, retirar la legación argentina de Santiago, ordenar a Pedro de Angelis y Dalmacio Vélez Sársfield que recopilasen los antecedentes de la argentinidad de la Patagonia. De Angelis publicó su alegato en 1852 y Vélez Sársfield en 1853.
Pero Rosas ya no estaba en Buenos Aires. El Ejército Argentino de Operaciones con su general Justo José de Urquiza a la cabeza ganado por los civilizadores había dejado la barbarie y convenido con Brasil la caída de la tiranía popular. Pero eso pertenece a otro capítulo de nuestra historia. Lo que nos interesa es saber que se hizo de la protesta argentina y la ocupación chilena del estrecho. Urquiza, ahora presidente constitucional (pero no democrático) de la República Argentina concluye con Chile el 30 de agosto de 1856 un tratado de amistad sin pedirles cuenta por la ocupación del estrecho ni exigirles su retiro. Recibido el O.K. diplomático, los chilenos se quedarían para siempre.
Pero todavía no irradiaron de allí. Su único objetivo parece haber sido comercial: abastecer a los steamers (buque a vapor) que navegaban el estrecho, especialmente a los norteamericanos, en esos tiempos en que no existía el canal de Panamá para comunicar marítimamente a California con los puertos del Atlántico. En tiempos de la navegación a vela (hasta fines de 1830) el estrecho estuvo poco menos que abandonado pues sus fuertes vientos y difíciles recodos hacía que los navegantes prefiriesen la larga ruta del cabo de Hornos o la más plácida del canal de Beagle, para circuncidar el continente.

Encrucijada en la nieve – Ramiro García de Ledesma

García Hispán Editor
1996
367 págs.,
15×21 cms.
Tapa: blanda,
encuadernación rústica
Precio para Argentina: 108 pesos
Precio internacional: 18 euros

Ramiro García Martínez, nació en Ledesma (Salamanca), de ahí su firma habi­tual “RAMIRO GARCÍA DE LEDESMA” en los múltiples escritos con que cuenta en su haber. Ha publicado cuatro libros y tiene algún otro en preparación.
Pero si interesante y cultivado ha sido el campo literario para este autor salman­tino, no lo fué menos en sus años juveniles encuadrado en el S.E.U. y en el Frente de Juventudes, alcanzando puestos de responsabilidad a nivel local y provincial, iniciándose en tareas de “Inteligencia”, que confirmaría más tarde como experto profesional, tanto en el ámbito castrense como muy especialmente en una labor constante y eficaz en los Servicios de Información de la Dirección General de Seguridad.
Ramiro García ha sido un luchador infatigable y un idealista puro, lo que le llevó, tras sus breves escarceos en la Guerra Civil en la Legión a alistarse -como tantos valientes de esa España que soñamos- en la División Azul, desde donde pergeñó, imaginó y desarrolló una romántica y arriesgada ENCRUCIJADA EN LA NIEVE.
La obra que esta Editorial le presenta, amigo lector, es un pedazo más, vivo e interesante, que se desprende con peculiaridad de la gesta de aquel grupo de vale­rosos españoles, que asombraron a propios y extraños con su heroico proceder en los frentes de Rusia, bajo cuya tierra dejaron a CINCO MIL CAMARADAS, que junto a los Caídos germanos -hermanos en la lucha- sembraron aquellas nieves, en el limen, en Novgorod, en el Volchov, en Krasnybor de cruces de abedul, de huesos rotos, de sacrificios hondos, de Honor, de Amor y de Valor.
– Si los “renglones torcidos de Dios” conducen a la Luz en línea recta, también los esfuerzos y trabajos realizados con el corazón y espíritu limpio por los caminos de la lucha contra el materialismo ateo y el caos -como los que se idealizan en estas páginas y de mil maneras más- son aptos y útiles para el fin que se persigue.
De esa manera, los que ayer lucharon de uno u otro modo, al regresar a la Patria han sabido rubricar, con su trabajo, esfuerzo y austeridad, aquellos ideales que un día les llevaron a las estepas. Ellos que llevan ya la nieve en sus sienes, no han arriado, ni arriarán la bandera de esos ideales, hermosos, hasta que el Señor de los Ejércitos les convoque para formar en su Guardia sobre los Luceros. Laus Deo.
García hispan, editor

ÍNDICE

PROLOGO I ……………        7
PROLOGO II.           1l
CAPITULO I
Relato preliminar   15
CAPITULO II
Surge el C.I.E           19
CAPITULO III
Curso de formación intensiva  27
CAPITULO IV
Adiós a Gerona     39
CAPITULO V
Pausa            47
CAPITULO VI
La Legión     53
CAPITULO VII
Llega el “contacto”           69
CAPITULO VIII
Primeras Pesquisas            77
CAPITULO IX
Hacia la URSS         89
CAPITULO X
¿Y mi contacto?    109
CAPITULO XI
En la boca del lobo         133
CAPITULO XII
Leningrado: Comienza el cautiverio  141
CAPITULO XIII
¡Primavera en Leningrado!: Libertad 165
CAPITULO XIV
Kolpino… y una bella mujer       187
CAPITULO XV
Moscú… y el vacio            205
CAPITULO XVI
Londres         213
CAPITULO XVII
Francia         223
CAPITULO XVIII
El maquis español, organizado           237
CAPITULO XIX
Otras acciones guerrilleras, dos contactos opuestos       261
CAPITULO XX
En la cueva comunista… y preparando el futuro  273
CAPITULO XXI
Persecución implacable            287
CAPITULO XXII
¡España!       301
CAPITULO XXIII
Hay que rendir cuentas  317
CAPITULO XXIV
El viaje a casa        325
CAPITULO XXV
Película de otros “casos” 331
CAPITULO XXVI
Contacto con otros servicios secretos: Italia           335
CAPITULO XXVII
Final: Reencuentro con mi espíritu      347
DOCUMENTOS FOTOGRÁFICOS          353

PRÓLOGO I

EL SERVICIO DE INFORMACIÓN
Mientras exista en el mundo un conflicto, cada una de las partes que en él inter­vienen tendrá la necesidad de saber todo lo que pueda de las restantes. De ahí que como el conflicto nació con la Humanidad, el oficio de averiguar lo que se pueda en campos ajeno a al propio sea de los más antiguos. El “oficio” lo ejerce el Servicio de Información, llamado también “De Inteligencia” por los anglosajones. Y uno de sus más remotos antecedentes se encuentra en la Biblia, cuando Josué antes de aven­turarse a pasar el Jordán para conquistar Jericó envió a dos espías para que se infil­traran en el campo enemigo y utilizando a la prostituta Rahab consiguieron la valio­sa información que necesitaba el General en jefe del Ejército hebreo. Hay que recor­dar que una vez obtenida la victoria, Rahab fue recompensada generosamente.
El tema de la búsqueda de la información en terreno adversario ha sido, desde siempre, explotado por la literatura de ficción y en muchos casos por cierto género de misterio que abusa de la fantasía. En nuestro tiempo, también por el teatro, el cine y la televisión. Esto ha producido una cierta distorsión de la verdadera imagen del informador o espía. Y ha contribuido también a ello la mitificación de los gran­des espías que han desempeñado un decisivo papel en el acontecer humano. Esta mitificación del espía crecerá en cuanto contribuye a lavar un nombre y en otros casos se tiende a presentar al informador como un ser carente de escrúpulos.
Comienzan a ser más frecuentes a partir de la guerra de 1914 y sigue des­pués en el período de entre-guerras, la guerra del 1939 y la guerra fría, etcétera, ampliándose su conocimiento con la publicación de fotografías y autobiografías de profesionales del Servicio de Información; y aparece también abundante documen­tación procedente de desertores, traidores y tránsfugas que han revelado importan­tes servicios de la C.I.A., el K.G.B., el MOSSAD y de casi todos los servicios de información orientales y occidentales.
El Servicio de Información, sin embargo, es algo más sencillo – y más impor­tante- que ese oropel literario y en cierto modo histórico; es algo establecido y orga­nizado que en casi todos los países responde al siguiente esquema:
– El Mando dispone que de acuerdo con los criterios que rigen la “Casa”, la “Compañía”, etcétera, por el “Coronel” que coordina las redes del Servicio, se pro­pongan los planes de información y los programas de investigación. De él depen­derán también las fases de preparación del personal.
Las oficinas de Información, que tienen a su cargo determinadas cosas, o ramos y periodos de tiempo.
Los Agentes de Información -cédula básica del Servicio- a quienes compete la exploración de las fuentes directas o de las que les sean posibles incluso del campo enemigo.
El Agente de Información ha de tener las virtudes del buen militar: valor, patrio­tismo y disciplina y una cierta flexibilidad de carácter que le permita incluso la con­vivencia con el enemigo potencial del momento. Requiere, en general una prepara­ción anterior, mejor si es de alguna duración. El político americano Alien Dules, maestro de espías, en la obra clásica “La Técnica de la Información”, esboza algu­nas de las aptitudes que se deben desarrollar en la intrincada vida del agente secre­to:
Capacidad para el conocimiento de las personas.
Capacidad para trabajar con otras y de colaborar en situaciones difíciles.
Capacidad de distinguir lo real de lo ficticio.
Capacidad de distinguir lo esencial de lo que no lo es.
Integridad.
Atención especial al detalle.
Saber callarse.
Pero a esas aptitudes que explícita el político americano, hay que añadir la abne­gación. El agente secreto al que motiva la ideología o el patriotismo no piensa en la recompensa o en su carrera; sirve hasta el sacrificio en el mayor puesto de riesgo y fatiga y sabe que su función, insignificante en apariencia, puede ser la clave de la solución de un problema trascendente.
Cuando el General Alexander Orlov, jefe del espionaje de la N.K.V.D. desertó a los EE.UU., le hicieron profesor de espionaje en la Universidad de Michigan, un hecho que cito porque pone de relieve la gran importancia de la formación de las bases.
El Agregado Naval norteamericano en Tokio, un mes antes de producirse el ata­que de Pearl Harbour, informó que no se esperaba un ataque sorpresa pues la flota del Japón continuaba anclada en Yokusuka como lo demostraba el gran número de marineros que se veían en las calles de Tokio. El Agregado Naval norteamericano, se engañaba; en aquel momento la flota japonesa se encontraba camino de Pearl Harbour; los marineros que paseaban por las calles de Tokio no eran tales marine­ros, sino soldados vestidos así para despistar. Como se ve, en este caso falló el agen­te secreto del último escalón.
El Agente Secreto no ha de ser alguien con dotes superiores capaz de resolver los más intrincados y maquiavélicos casos; lógicamente hay algo que también influ­ye y mucho, en la búsqueda de la información: la suerte.
Pero, como me dijo alguien con experiencia -el autor de este libro- “la suerte solo viene en ayuda de uno cuando se está siempre, en cualquier momento y cir­cunstancia, con los cinco sentidos puestos en el trabajo, cuando se observa todo y a todos, cuando hasta el más insignificante detalle merece nuestra atención”.
Y es que ese esfuerzo constante, enorme, agotador tantas veces, bien merece, al menos de vez en cuando, un poco de suerte.

Eduardo Blanco Rodríguez

PRÓLOGO II

Yo creo que el prólogo de una obra literaria debe servir simplemente para infor­mar al lector acerca de lo que éste se dispone a leer; aunque suele ocurrir que el lec­tor es bastante avisado y ya tiene algunas pistas orientativas. En consecuencia, tam­bién creo que los prólogos son un tanto inútiles. Quien tiene el libro entre las manos y está dispuesto a introducirse en sus páginas, no necesita ya que nadie le dé un empujoncito y le predisponga a la lectura más de lo que está, ni le introduzca a nada.
Acaso continúan escribiéndose prólogos porque el autor de la obra desea salir a las candilejas como amparado o protegido por el prologuista, al actuar éste a guisa de telonero, heraldo, truchimán, adelantado de las hazañas que el autor cuenta o de sus reflexiones, invenciones o comentarios. Sin embargo, de ninguna manera se da este caso en Ramiro García, que es un veterano en la actividad literaria, con muchas horas de vuelo; quiero decir con muchos años de oficio y un antiguo bagaje intelec­tual. Ramiro, que no ha necesitado nunca de escudo protector alguno, menos iba a requerirlo ahora.
Pues bien: si el prólogo resulta innecesario, tanto para el lector como para el autor, cabe que nos preguntemos por qué diablos escribo yo estas líneas destinadas a colocarse como prólogo de una obra. No hay más razón justificante de ello que una audaz pretensión mía, basada en mi entrañable amistad con Ramiro. Es este sen­timiento y el del afecto lo que me lleva a hacer público mi júbilo por la aparición de esta novela, que el autor había escrito hace tiempo y que unos pocos habíamos teni­do el privilegio de leer.
Esos pocos, yo entre ellos, hemos alentado e incitado a Ramiro para que diera las páginas a la imprenta. Nos alegramos de que lo haya hecho, de que un editor haya sido lo suficientemente sensible y agudo como para percibir la valía de la obra y que, en consecuencia, ahora va a ensancharse el círculo de lectores. En este caso, pues, el prólogo sirve a quienes van a ingresar en ese círculo, para explicarle las diversas y objetivas razones por las que entiendo que es bueno que esta obra litera­ria se ponga al alcance del público en general. Quedan explicadas las simplísimas razones que me mueven a escribir este prólogo.
Es bueno y es útil, primero que nada, porque se trata de una novela en la que el autor, como se verá enseguida, recrea con maestría un estilo que en los últimos años no ha contado con las preferencias de los autores de moda, más preocupados éstos de narrar historias facilonas, que se consumen en unas horas. Han crecido en España recientemente muchos “cultiparlantes” -mejor: “cultiescribientes”- que se dedican a hacer literatura chata, sin estilo. Esta obra de Ramiro García es una obra seria y tra­bajada. Tolstoiana. Una novela-río, fuera de serie, selvática, intrincada, en el senti­do de que está henchida de paisajes, de hechos, de sucesos, de personajes. Es una obra trascendente, sin frivolidades, ni criaturas, ni concesiones.
El lector se va adentrando en la maraña por los vericuetos de una realidad que existió, aunque a algunos más jóvenes les parezca inverosímil, fantástica, “noveles­ca”. Al final, el río, del que son afluentes centenares de hilos menores que se jun­tan en el mismo caudal y cauce, se desploma como una catarata y alcanza más tarde un ultimísimo remanso. Es todo un símbolo: a las peripecias del espionaje, de la aventura, de la traición; esto es, a la guerra por la que desfila un conjunto de vidas apresuradas, ciegas, desgarradas, violentas, suceden las campanas de la paz, que se escuchan en medio de un paisaje tranquilo, de belleza y sosiego.
En el cañamazo de esta obra aparece una tragedia histórica impresionante, de la que el propio Ramiro ha sido protagonista y a la que los españoles – que digo, los españoles, el mundo entero -, hemos asistido como espectadores. Y algunos, como víctimas. El relato tiene mucho de autobiografía, aunque aparezca de forma novela­da. Sobre la verdad de los sucesos el autor cabalga con su personalidad propia, infal­sificabie. Cuenta no sólo lo que él vio con sus propios ojos, sino aquello en lo que él mismo participó; sus vivencias, sus ilusiones, sus desengaños, sus frustraciones. Todo ello, al hilo de la última guerra mundial y de unos avatares tan específicos como fueron los entresijos del espionaje, el contraespionaje, las retaguardias, el “maquis”… Así se explican la viveza, la naturalidad, y la veracidad de capítulos como -por ejemplo-, los que dedica a Leningrado y a la Francia ocupada; en los que se ofrecen datos rigurosamente ciertos y muchos de ellos inéditos hasta ahora.
La contienda mundial, la posterior guerra fría, las tramas de los servicios secre­tos… son, repito, algunos de los ríos que confluyen en la gran catarata, tras la cual la paz se refleja a través de los ventanales de un monasterio cisterciense. No es ocio­so advertir que el autor vivió personalmente y además fervorosa, intensa, apasiona­damente, todas las etapas del caudaloso itinerario. Ese falangista joseantoniano; legionario de aquellos antiguos Tercios de Millán Astray, cuyos integrantes se lla­maban a sí mismos “novios de la muerte”, vistió el uniforme de la División Española de Voluntarios -la “División Azul”-, que peleó en Rusia y vio morir a sus camaradas sobre las estepas; perteneció posteriormente a los “servicios secretos”; se camufló en el “maquis”; se introdujo en Gibraltar…
Es que la vida del autor de esta obra es una fascinante novela en sí misma. Nadie podrá extrañarse de que vertida una gran parte de ella en la novela, con los indis­pensables ropajes de la ficción literaria, haya producido los admirables resultados que configuran esta magnífica y espléndida obra. Magnífica y espléndida, sí. Como novela y como aporte testimonial enriquecedor de esa historia reciente cuyos episo­dios han jalonado las etapas y edades de nuestra generación. Es una historia -con muchas historias arropadas por ella-, que se sale de un gobelino hasta ahora invisi­ble, del que se van teniendo noticias a medida que pasa el tiempo y los personajes principales se mueren; o la “perestroika” desanuda los dogales que antes apretaban.
Pero nada más ignorado que los entretelones de esa misma historia; es decir: los hilos que forman ese entramado o cañamazo o tapiz secreto. La novedad, o, mejor dicho, el acierto literario consiste en la ligazón de eso hechos reales con la pura fic­ción, o sea, con la trama de la novela misma; y en la sorprendente y persuasiva natu­ralidad y espontaneidad con que Ramiro García de Ledesma ha efectuado esa tra­bazón.
A ésto hay que agregar la pulida belleza idiomática del texto; pienso que expli­cada por ser Ramiro un castellano de nacencia, caballero de una genealogía procer. Si la pulcritud narrativa se justifica por el dominio de la técnica, la explosión ima­ginativa resulta más bien inherente a una personalidad y a un estilo singulares. Quiero decir que en esta obra, a la fidelidad descriptiva, que es austera, unamuniana, a los expresivos diálogos, que son benaventinos, se añade en el ropaje novelís­tico propiamente dicho, una luminosidad soberana, azoriniana, Buena literatura, en fin.
No me cansaré, pues, de ponderar, ensalzar y recomendar esta obra de Ramiro García Martínez. Querría transmitir al futuro lector mi entusiasmo sincero. Estamos, de verdad, ante una estupenda novela. De las que enaltecen, ennoblecen y enrique­cen el género.
De las que deleitan e interesan y entretienen y aleccionan. A mí, particularmen­te, confieso que me ha interesado sobremanera la parte que intuyo más real y menos inventada de la historia y las historias que cuentan estas páginas. Esto es: la des­cripción de los hechos ciertos sobre los que se aposenta la ficción o trama exclusi­vamente novelística. Dicho de otra manera: lo que es testimonio del autor; y no tanto por lo que le ocurre a él como personaje -la obra está escrita en primera persona-, sino por lo que sucede a los otros personajes, que aparecen, unos con sus nombres reales y otros con nombres camuflados; y lo mismo ocurre con las ciudades, los pai­sajes, los escenarios; sobre los que cruzó el ventarrón de los sucesos históricos, de patéticas y desgarradoras aventuras, de desventuras familiares, de la desolación béli­ca, en fin.
Lo que más induce a meditación -por lo menos lo que más me induce a mí- es descubrir el talante heroico y desinteresado de una generación de españoles y de europeos, situada en ambos lados o trincheras ideológicas, que estuvo dispuesta a morir, ilusionada, generosa y en algunos casos alegremente, en la lucha por sus ideales. Este contraste con las posturas materialistas, tartufescas, transfuguistas y utilitarias, de las generaciones contemporáneas -generaciones con “pulso campesi­no”, las llamaría Ortega-, creo que es digno de análisis.
Y no me refiero a los ideales que movieron a unos y a otros, considerados intrínsecamente , que pudieran compartirse o combatirse, sino a eso otro que atañe a la disposición a la entrega total y sin reservas, con alma y cuerpo, a aquello en lo que se cree y con lo que se comulga. Esa disposición y talante trasciende a plenitud de estas páginas, acaso sin que el autor se lo haya propuesto, sino porque él estuvo inmerso con pleno idealismo, en ese ambiente de renunciación, heroísmo y entrega.
Esta obra es un testimonio fiel de ese ambiente. Ramiro García de Ledesma debe de haberla escrito con una última sensación de perplejidad: la que le habrá produci­do descubrir cómo todo aquello por lo que tantos en un bando y en otro se jugaron la vida -y muchos la perdieron-, fue algo así como un fabulosos espejismo. El rela­to y las reflexiones del autor en torno a los hechos que el relato nutren, constituyen el meollo de esta novela-río que agrega nuevos y tan merecidos lauros a la biografía de este brillante periodista y escritor que es Ramiro García Martínez, “Ramiro García de Ledesma”.

Victor G. Salmador

¿QUIÉN ERA HITLER? – León Degrelle

32 págs.
Editorial Avanzada
encuadernación rústica, tipo folleto
Precio para Argentina.: 10 pesos
Precio internacional: 3 euros

El Demonio, un loco, un asesino, el anticristo; y otra gran cantidad de calificativos, son seguramente los que usted leyó o escuchó hablar sobre Adolf Hitler. Los vencedores, los que usted identifica como los buenos en libros de historia o inclusive en los exitosos films de Hollywood, por razones un tanto extrañas nos han y nos están negando permanentemente la posibilidad de leer o escuchar la visión de las cosas o el derecho a expresarse por parte de los vencidos después de aquella pero inevitable guerra.

Aquí nos hacemos entonces las preguntas: ¿Qué sabe usted de Adolf Hitler?, ¿Era un loco realmente, o un genio inigualable?, ¿Amaba a su Patria, o sólo quería gloria personal?, ¿Temen que Hitler tuviera razón en muchos aspectos?.

Quizás aquí en este pequeño libro usted, gracias a lo contado por el general León Degrelle, quien lo conoció en persona, pueda conocer otra faceta jamás contada antes en ningún medio o libro de historia, sobre el hombre al cual nuestros actuales gobernantes en el mundo, nos impusieron un odio desmesurado, sin derecho a replica: Adolf Hitler.

Tras la estela del Graf Spee – Enrique Rodolfo Dick

430 páginas
Editorial Edivern SRL
2009

7ª edición ampliada
+ de 90 fotografías, muchas inéditas.

Encuadernación rústica
Precio para Argentina: 85 pesos
Precio internacional: 20 euros

En un día frío, iluminado por un sol apático y perezoso, los aspirantes llegaron a los dominios de la Quinta Unidad Escuela de Marinería de Eckernförde. Seguramente, allá lejos, el gran tilo de Muttrin debía estar sonriendo recordando que alguna vez acunó a papá entre sus ramas y le hizo sentir el aroma del mar…
La estela del Graf Spee, blanca, espumosa, mostraba un serpenteo irregular pero definido. Las olas azuzaban sin tregua los costados del casco. -Más velocidad -requería el Capitán Langsdorff, a la par que ordenaba afinar los sentidos para asegurar una detección prematura. El majestuoso castillo oscilaba con un vaivén acompasado…
La bandera argentina ondeaba con elegancia invitando a viajar al generoso país donde todo era grande. El muelle estaba vacío. Hein se detuvo para mirar atrás. Hamburgo le decía adiós con su bruma cenicienta…
La Villa lucía diáfana. Un temporal había lavado, de las laderas serranas, las últimas polvaredas de una primavera tardía. Un olor a hojas perfumaba el valle y desde el suelo empezaban a brotar emanaciones de tierra removida. Las aguas del arroyo saltaban alegres entre las piedras dejando atrás los rumores de la crecida…

La navegación a bordo del remolcador Coloso, rumbo a Buenos Aires, es una travesía extraña y sombría. Están ausentes la holgura y el desahogo que horas antes brindaba el navio abandonado. El rechoncho remolcador, junto al Gigante y al Chiriguana, está sustrayendo a la tripulación del acorazado Graf Spee de una casi segura internación en el Uruguay…
Así comienza esta reseña por la cual desfilarán, a partir del año 1916, personajes, comarcas, familias y anécdotas. Es la historia de un hombre, de dos pueblos, de un buque y su destino y de todo lo que prosperó de allí en más. En este libro biográfico Enrique Rodolfo Dick reconstruye la vida de su padre, una suerte de estela azulina que atravesó lugares como Redentin, Kiel, Vigo, Tánger, los océanos Atlántico e índico, Montevideo, Buenos Aires, Capilla Vieja, Campo de Mayo, Hamburgo y Brunsbüttelkoog para establecerse en el pueblo de Villa General Belgrano, de la provincia de Córdoba. Annie, Américo Ramírez, don Wernicke, Kappuhn, Rudel, Vicente Rivero, las familias Seyfarth, Bäther, Bousquet y Andrew, Sir Millington-Drake, el teniente Hein Wild, el capitán Rasenack, Jupp Grünert, von Spee y la extraordinaria figura del capitán de navio Hans Langsdorff son algunos de los tantos protagonistas que acompañan el vaivén que traza esa estela.

ÍNDICE

Prólogo a la primera edición                       7
Prólogo a la séptima edición                       9
Capítulo I
Rumbo a Buenos Aires              13
Capítulo II
Infancia y juventud         19
Capítulo III
En la Marina de Guerra              39
Capítulo IV
El navio              67
Capítulo V
Actividad a bordo          75
Capítulo VI
Singladuras         85
Capítulo VII
Estalla la guerra             107
Capítulo VIII
Las batallas       143
Capítulo IX
Los albores de la internación                183
Capítulo X
Los largos años de la internación          223
Capítulo XI
Prisionero de guerra                 253
Capítulo XII
Regreso a Alemania                 265
Capítulo XIII
De vuelta a la Argentina           297
Capítulo XIV
Los últimos años                             –     32 5
Apéndice técnico y misceláneas
Del Panzerschit Admiral Graf Spee             345
De otros buques y embarcaciones               373
De las lauchas del Graf Spee                      378
De los remolcadores y la chata que llevaron a los tripulantes desde Montevideo a Buenos Aires                 383
De la munición empleada en combate por ambos bandos                386
De los mercantes hundidos              387
Del significado del escudo de la familia von Spee                387
Del destino ele los restos del acorazado Graf Spee             389
De los Jefes militares del campamento de prisioneros de guerra “Capilla Vieja”                   394
De la controversia si reflotar o no los restos del Graf Spee              398
Recuerdos de un buceo memorable            402
Por los terruños de Hein (o un itinerario del final al principio)..        409
Fuentes y bibliografía
Diversos artículos periodísticos en revistas y diarios                        419
Libros e informes
Del Almirante Maximilian Graf von Spee y su destino                     420
Del Panzerschiff                  421
Videos y películas               425
Obras de teatro                  425
Sitios de Internet                 426
Otras fuentes documentales             426
Testimonios y documentos inéditos             428
g) Novelas y varia               428

EL AUTOR

Enrique Rodolfo Dick
El autor, general retirado del Ejército Argentino e ingeniero militar, ha publicado siete libros: Tras la estela del Graf Spee, con seis ediciones (1995-2005), Y cuando vuelva, hijo, que tenga juicio (1999), Una valija del Titanic (2002), Velas y vapor (2002), CITEFA, 50 años de compromiso con la sociedad y la defensa nacional (2005), Rasgos de Villa General Belgrano (2006) y El corvo (2009).
Entre algunos de sus escritos breves se cuenta: “San Martin en Boulogne”, “Una vista del 4 de Caballería”, “Hacia el conti­nente helado con los PBY Catalina”, “Posible repercusión de la obra de Salustio en las reflexiones del General José de San Martín” y “Prisioneros ingleses internados en Calamuchita tras la primera invasión a Buenos Aires”.
Es miembro de número del Insti­tuto de Historia Militar Argentina y del Instituto Newberiano. Ha sido galardonado con el premio Mejor Camarada de la Escuela Superior Técnica y ha recibido la distinción Vocación Académica 2002 en la espe­cialidad Ingeniería. Además, ha recibi­do la Orden al Mérito Newberiano y en el año 2006, la Orden Militar Ecuestre Caballero Granadero de los Andes conferida por el Jefe del Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín”.
En la actualidad prosigue un docto­rado en Historia en la Universidad del Salvador.

PRÓLOGO A LA PRIMERA EDICIÓN

Escribir sobre el propio padre no es un cometido fácil; creo que jamás lo ha sido para nadie. Y es ese padre que ya no está, un hom­bre que ha seguido una estela jalonada de trabajo, de emociones y de penas, dejando una traza inalterable. Su vida es un fragmento de todas las historias que circulan por el globo, pequeña para casi to­dos, gigantesca para su hijo. El libro es una promesa formulada en las postrimerías del mes de diciembre de 1989 donde el sofocante ca­lor de aquella noche no logró empañar el diálogo con las remembran­zas de cincuenta años atrás. Fue y sigue siendo un compromiso que­rido, emocionado…
He tratado de respetar la historia y sus protagonistas. No hay buenos ni malos, cobardes o héroes, negros o blancos, ni azules o colorados; tan sólo personajes. El horror de la guerra, el cariño al es­fuerzo, la congoja de la pérdida de un amigo, circulan paso a paso, avanzando duramente entre los días de un cruel almanaque que pa­recía decir: el pasado fue mejor. A su vez, el navio Graf Spee fue el recurso que el azar o el determinismo utilizaron para tronchar y te­jer vidas que a su vez empujaron y desplazaron otras modificando, aunque sea mínimamente, un entorno cultural y geográfico.
En la narración se entremezclan los sentimientos diarios de la vi­da de un hombre con las cosas importantes, de los que creyeron que así eran, y los acontecimientos que conmovieron al mundo con su­cesos que muchos jamás comprendieron y que otros, cegados, nun­ca trataron de remediar. Pero la sencillez de las figuras de algunos de ellos nos enternece…
Los términos técnicos, difíciles, antipáticos a veces, encuentran eco en un Anexo donde los lectores curiosos podrán recoger cifras y datos del navio y de su historial. Las ilustraciones han sido seleccio­nadas con cuidado, tratando de reflejar la autenticidad de una épo­ca y de un contexto.
He recibido gran cantidad de estímulos pero quizás la frase …el li­bro nos resultó muy interesante; es ameno y consigue el entusiasmo del lector… que me fuera remitida en un escrito de una reconocida edi­torial argentina, resuma lo que muchos de aquellos que lo han leído afirman acerca de este trabajo.
A Alian O’Mill, artista excepcional, amigo y camarada, y su espon­tánea promesa efectuada en 1991, quien realizó la obra que ilustra la tapa con magnífica sensibilidad. Su dedicatoria nos honra y llena de sentimiento: … a mi amigo Enrique Dick… a la memoria de su pa­dre, tripulante de aquella maravilla de la arquitectura naval que fue­ron los acorazados de bolsillo… y a aquella solitaria ave que todavía mielo tras la estela del Graf Spee…
La corrección final, meses de mucho trajín y discusiones, se la de­bo a don Walter Rago, colaborador incomparable, lúcido, entusiasta, quizá único…
A todos aquellos que me han ayudado, apoyado, contado, explica­do, acompañado, confiado y sugerido, les doy las gracias, gracias in­tensas de quien siente tanto reconocimiento y que no puede decirlo de otra manera más sentida. Más tarde, con las palabras no pulidas aún frente a mí en el papel, ellos han corregido, releído, compilado, discutido, impreso y organizado. Quizás, al final del trayecto, aparez­ca una biografía apenas inconclusa pero que fue escrita con todo el apego de un hijo para con su Papá.

PRÓLOGO A LA SÉPTIMA EDICIÓN

No me quiero extender, esta vez, en un largo prólogo. Ya los ante­riores, párrafos a los que debería sumar el testimonio de cientos de simpatizantes más, son para mi elocuentes. Dejo, apenas, una nota de un marino fallecido.
Esta vez, fue una carta de un camarada de mi padre, el Matrosen Obergefreiter Karl-Heinz Romann, de la Segunda División, nacido en 1920, y que vivía en Raisdorf, al norte de Alemania.
Escribe en abril de 2005:
Estimado Sr. Dick
Soy un camarada de su padre, uno de los más jóvenes de la Asociación de a bordo del Admira! Graf Spee.
En el Spee-Info Nro. 128 del 2004, leí acerca de usted y su trayec­toria. Su libro despertó mi curiosidad y a través de Internet lo encar­gué a Buenos Aires. Tres días más tarde lo tenía en mis manos. Su lectura me trajo recuerdos muy queridos y renovó en mi el idioma cas­tellano, un tanto olvidado, pero siempre a mano.
Recuerdo que Hans Eubel había escrito en el Spee-Info “un admi­rable trabajo sobre la vida de sus padres y el destino de su padre”. Quisiera pues, en esta oportunidad, subrayar enfáticamente ese con­cepto. El libro es una magnífica dedicatoria a su padre y su familia. ¡Mis especiales felicitaciones por ese trabajo!
Como lector crítico y testigo temporal de los principales sucesos de aquellos tiempos a bordo del Graf Spee, me permito sugerirle algunas correcciones que adjunto. Y sobre nuestra repatriación en 1946 le hago llegar ciertos párrafos de mi autobiografía, que le llamarán su atención.
Con afectuosos saludos de un camarada de ultramar…
Pero, y es digno de notar, este año se cumplen en diciembre, 70 años de la batalla y sus consecuencias. Con las otras ediciones ago­tadas, y en un esfuerzo generoso de muchos, decidimos no estar ausentes para ese aniversario. En los cuatro años posteriores a la sexta impresión, han sucedido muchas cosas, casi todas provecho­sas: hemos buceado el Graf Spee, han aparecido nuevas evidencias y otras que siguen siendo dudas pero que caminan a develarse, hay reciente material y testimonios en artículos, libros y documentos, en Uruguay, bajo la experta dirección del arquitecto Montemuiño, se organizó en 2009 un ciclo de conferencias anual para recordar la gesta, y en una de ellas participamos como conferencistas, y el libro, el querido libro, se enriquece con nueva bibliografía, fotografías iné­ditas y relatos privilegiados.
Con la tristeza que jamás cede, muchos veteranos nos han deja­do en esta vida, y se han encaminado hacia la tumba del marino.
Mi agradecimiento a todos los fieles lectores.

Buenos Aires, diciembre de 2009.

DISCURSOS Tomo II (1935-1938) – Adolf Hitler

365 páginas
medidas: 14,5 x 21 cm.
Ediciones Sieghels
2014
, Argentina
tapa: blanda, color, plastificado,
Precio para Argentina: 150 pesos
Precio internacional: 17 euros

Los discursos de Adolf Hitler creemos son la mejor forma de conocer su pensamiento, ya que si bien “Mi Lucha” es el único libro que ha escrito, este no llega a contener todas sus ideas, siendo más bien una obra de lucha política y no la plasmación de todas ellas, aunque sí estén bosquejadas las esenciales. Lo convierte también en insuficiente lo limitado de sus fines de la época y sobre todo a lo temprano de su escritura, por lo que se pueden apreciar aquí lo mucho que han evolucionado y madurado las ideas de Hitler en sus 20 años de actividad política que transcurrieron desde que se editó por primera vez aquel y sus últimos discursos, aunque intentan mantener la misma esencia. En sus discursos Hitler puede explayarse sobre los más diversos temas y puede además fundamentarlos con hechos y verificarlos con su obra de gobierno, lo que les da una mayor autoridad e importancia, pues de nada sirven las palabras sin los hechos.
Lo que Hitler dice en ellos ha tenido una gran coherencia con todo lo que ha realizado y con los testimonios que nos llegan de todas las personas que tuvieron contacto con él.
Si se reúne sus discursos con el libro sobre entrevistas con Hitler, el Mi Lucha (o el “Mi doctrina”), junto a una gran cantidad de memorias de personas allegadas, o que tuvieron contacto con él en algún momento, y algunas de los títulos sobre las obras de gobierno y teoría del NSDAP se puede tener una imagen lo suficientemente amplia y acabada de Hitler, cualquiera sea la valoración que de él se haga, recurriendo, por fin, a los documentos de primera mano y no a la interminable lista de rumores y preconceptos, generalmente contrapuestos, que se vierten sin previa verificación.
Esperamos poder brindarle esa posibilidad a la historia emprendiendo la tarea de editar las obras completas de Hitler.

ÍNDICE

Discursos de 1935
Con motivo de la unión del Sarre al Reich 7
1 de marzo de 1935
Ante el reichstag 13
21 de mayo de 1935
En la Buergerbraeukeller 51
8 de noviembre de 1935
Discursos de 1936
En el museo de berlín 57
30 de enero de 1936
Ante el Reichstag 61
7 de marzo de 1936
Discursos de 1937
Proyecto de paz del gobierno alemán ante el Reichstag 98
30 de enero de 1937
XVII aniversario del alzamiento nacional 132
24 de Febrero de 1937
A los “kreisleiter” en la fortaleza del partido de Vogelsang 152
29 de abril de 1937
A los trabajadores de la construcción en Berchtesgaden, sobre la política económica nacionalsocialista 197
20 de Mayo de 1937
Con motivo de la visita de Benito Mussolini a Alemania 232
28 de Septiembre de 1937
En la inauguración de la primera gran exposición del arte alemán 234
Julio de 1937
Discursos de 1938
En la inauguración de la: “segunda exposición alemana de arquitectura y artes aplicadas” 257
1938
Hacia la Consolidación de Europa 265
20 de febrero de 1938, pronunciado ante el Reichstag
Discurso ante el Reichstag 318
18 de Marzo de 1938
A los “antiguos combatientes” en la Buergerbraukeller, con motivo del aniversario del “putsch” de Munich 329
8 de Noviembre de 1938
A los representantes de la prensa alemana, en Munich 347
10 de Noviembre de 1938
Discurso del 31 de diciembre de 1938 362

PRESENTACIÓN

Ediciones Sieghels se complace en intentar realizar por primera vez una edición de “Obras completas de Hitler”, aunque sabemos que la tarea es desde ya imposible, dado la enorme cantidad de discursos que Hitler daba. Adolf Hitler debe ser, sin que se nos ocurra competidor, la personalidad que más discursos ha dado en la historia. De hecho, de muchos de ellos no han quedado registros siquiera por lo que será siempre una obra inconclusa, pero sí intentará ser lo más amplia posible.
El mérito en realidad todavía no es nuestro, pues en principio, con estos primeros 5 tomos, no hacemos más que recopilar y revisar el trabajo que ya han hecho otros antes que nosotros.
Debemos agradecer antes que nada a ediciones Avalon por habernos cedido su trabajo de recopilación y traducción, que a su vez contenía también el trabajo ya realizado por Cedade en España y ed. Milicia en Argentina, a los que también tenemos que estarles agradecidos por la contribución realizada al conocimiento del pensamiento y obra de Adolf Hitler.
En estos primeros 5 tomos apenas hemos agregado alguna pequeña traducción o completado discursos o proclamas que estaban muy levemente incompletos, pero, aunque creemos ya se publica aquí lo más importante, esperamos en el futuro seguir sacando tomos con otros escritos menos conocidos, o al menos seguir editando memorias de personas allegadas a Hitler para que el lector, así lo quiera alabar o defenestrar, tenga todos los elementos necesarios para hacerse una real idea del pensamiento y la personalidad de Hitler. Para bien o para mal sigue siendo la persona más famosa de la historia y sobre la que más tinta se derrama, por lo que es esencial que las fuentes de primera mano estén disponibles para los interesados y se pueda, así, evitar la mala costumbre de ser totalmente imparcial y citar fuentes no fidedignas.
Los discursos en particular creemos son la mejor forma de conocer el pensamiento de Hitler ya que si bien “Mi Lucha” es el único libro que ha escrito, este no está ni cerca de contener todas sus ideas, siendo más bien una obra de lucha política y no la plasmación de todas ellas. En sus discursos Hitler puede explayarse sobre los más diversos temas y puede además fundamentarlos con hechos y verificarlos con su obra de gobierno, lo que les da una mayor autoridad e importancia, pues de nada sirven las palabras sin los hechos.
Hemos editado ya otros libros que se atribuyen a Hitler, como “Conversaciones sobre la guerra y la paz”, el “Testamento político de Hitler”, incluido como anexo al libro del príncipe de Schamburg Lippe, “¿Fue Hitler realmente un dictador”, o “Conversaciones entre Hitler y yo”, de Dietrich Eckart, y probablemente tengamos que editar también “Raza y destino”, para completar la serie de obras que se supone trasmiten la palabra de Hitler, pero en realidad ninguna de ellas pueden se tomadas como totalmente cierta debido a las fuertes sospechas que sobre ellas pesan, con fraudes ya comprobados en su elaboración. Y si algo de cierto hay, que de todas formas creemos es considerable, no se podría tampoco citar como palabra autorizada de Hitler en aras de la honestidad intelectual.
Todo lo contrario pasa con “Mi Lucha”, que editamos también ahora completo en dos tomos, pues es ésta la única palabra autorizada de Hitler, pero, sin embargo, se transforma en altamente insuficiente debido a lo limitado de sus fines de la época y sobre todo a lo temprano de su escritura y lo mucho que han evolucionado y madurado las ideas de Hitler en sus 20 años de actividad política que transcurrieron desde que se editó por primera vez aquel y sus últimos discursos.
Los discursos se transforman entonces en la mejor forma de conocer el pensamiento de Hitler. Se podría atenuar la afirmación si se tiene en cuenta que en discursos públicos se debe tener en cuenta las formas, pero es claro que cualquier persona pule un poco las formas de sus pensamientos cuando los expresa a otros. Pero se debe destacar también que lo que Hitler dice en ellos ha tenido una gran coherencia con todo lo que ha realizado y con los testimonios que nos llegan de todas las personas que tuvieron contacto con él.
La mejor recopilación de las opiniones sobre Hitler creemos humildemente haberla armado en la edición del libro “Nuestro Hitler”, que si bien tiene gran cantidad de escritos de Joseph Goebbels -la persona que mejor lo conoció por otra parte- contiene los más importantes y sorprendentes testimonios que sobre Hitler poseemos.
Como bien dice el prólogo de ed Avalón que mantenemos en el primer tomo, si se reúne sus discursos con el libro sobre entrevistas con Hitler, el Mi Lucha (o el “Mi doctrina” que es incluso un mejor exponente de las ideas de Hitler), junto a una gran cantidad de memorias de personas allegadas, o que tuvieron contacto con él en algún momento, como el fundamental libro de Kubizek, y, agregaríamos nosotros, algunas de los títulos sobre las obras de gobierno y teoría del NSDAP desde el punto de vista alemán que ya hemos editado1 se puede tener una imagen lo suficientemente amplia y acabada de Hitler, cualquiera sea la valoración que de él se haga.
Esperamos poder brindarle esa posibilidad a la historia emprendiendo esta tarea.

 

Notas:

1.- En nuestro catálogo se pueden encontrar más testimonios de este tipo en los libros “Obra de gobierno de la Alemania Nacionalsocialsta” de Cesare Santoro; “4 años de gobierno de Hitler”, de Kurt Eckehart; “El socialismo del nacionalsocialismo”, varios autores; “La economía en la cosmovisión nacionalsocialista”, varios autores; “Derrota mundial”, Salvador Borrego; “La historia de los vencidos”, Joaquín Bochaca.

PRÓLOGO

Hay tres maneras de conocer la personalidad de un político. La primera es a través de sus libros teóricos escritos antes de tener relevancia política alguna, la segunda es a través de sus discursos, entrevistas, artículos o libros ya una vez en el poder, y la tercera son las memorias de personas que lo conocieron y que explican su personalidad humana, tanto en la vida privada como en la actividad pública.
Para conocer a Hitler en castellano, como en muchos otros idiomas, ha habido generalmente una única manera de acercase a la personalidad de Hitler y ha sido a través de su libro “Mi Lucha”, del que se han hecho muchas ediciones en diversos países de habla hispana. Sin embargo, aunque la lectura de dicho libro es esencial para comprender el pensamiento de Hitler, no hay duda que sus discursos son igualmente esenciales, o incluso nos atreveríamos a decir, que son todavía más importantes pues no sólo aportan extensa información para valorar su forma de pensar y su ideología, sino que además por haber sido pronunciados desde el poder, no nos muestran un base teórica, como podría ser el caso del “Mi Lucha”, sino que exponen el pensamiento real y tangible, fuera de toda utopía, simplemente basándose en las realizaciones de cada día. Es por ello que los discursos de Hitler, -a cuya divulgación se dio una importancia determinante en el aparato de propaganda exterior del III Reich-, son absolutamente esenciales para formarse una idea completa de la forma de pensar y actuar de Adolf Hitler.
Hubiese sido de un valor indiscutible, el haber podido añadir comentarios a pie de página en la misma línea que se realizó en la edición castellana del libro “Datos del NSDAP” del Dr. Hans Volz. Esos comentarios a pie de página serían esenciales, pero realizar un trabajo de esta envergadura es una tarea ingente y de unas dimensiones realmente colosales y así, si se hubiese pensado en realizar una tal obra gigantesca, posiblemente todavía se estaría escribiendo y quizás no llegaría nunca a ser editada. Cada cual deberá pues, buscar su propia información sobre los temas que desconozca.
Con la edición de los discursos más o menos completos de Hitler, se habrá logrado tener en castellano información suficiente sobre dos de los tres elementos que hemos mencionado como esenciales para conocer a una personalidad política. Quedará, pues, como siguiente reto, el publicar en castellano, al menos una parte de los numerosos libros que se ocupan de describirnos la personalidad de Hitler a través de las memorias de las personas que lo conocieron. Y esas memorias o recuerdos son tan esenciales para conocer a Hitler como el “Mi Lucha” y los discursos, pues no hemos de olvidar que las circunstancias políticas del momento, en ocasiones de una gravedad inusitada, con un peligro de guerra de grandes dimensiones, condicionaron las relaciones entre los pueblos. El Pacto de no agresión entre Alemania y la URSS, es un tema que ha merecido diversos estudios y que todavía genera posturas muy divergentes al analizarlo. Hitler en ese momento, dijo una serie de cosas que no se ajustaban sin duda a su pensamiento. En otros casos, como en la tristemente célebre noche de “los cristales rotos”, no tenemos ninguna versión de Hitler, ni siquiera una versión oficial aunque pudiese ser manipulada. Por ello los libros de memorias de sus colaboradores, así como los relatos de entrevistas con soldados condecorados, o con personalidades extranjeras como Sven Hedin que hablaron con Hitler unas pocas veces, son con frecuencia más esclarecedoras para definir la personalidad de Hitler que su famoso libro o los discursos ahora publicados. En castellano hay editados algunos libros esenciales a este respecto como son:
-”Hitler mi amigo de Juventud” de August Kubicek
-”Yo fui amigo de Hitler” de Heinrich Hoffmann.
-”Yo quemé a Hitler” de Erich Kemka
-”Hasta el último momento” de Traudl Junge (con un prólogo y un epílogo “políticamente correcto” debido a otra persona y que no es necesario leer)
-”Yo fuí piloto de Hitler” de Hans Baur
Se ha editado recientemente en castellano -año 2005- unas supuestas memorias de la secretaria de Hitler Christa Schroeder. Efectivamente dicha secretaria publicó en Alemania un libro de memorias titulado “Es war mein Chef”, pero el que se ha editado en España es en realidad una versión no autorizada por la autora y firmada en su primera edición aparecida en España en 1954 por A. Zoller. Dicho A. Zoller, era un francés de origen alsaciano que sirvió en el ejército norteamericano y que aprovechando el cautiverio de Christa Schroeder, redactó unas supuestas memorias donde se hallan numerosos datos falsificados. Christa Schroeder insistió con frecuencia en la falta de credibilidad de este texto, pero sin embargo ha sido de nuevo editado en España. Este libro carece de toda credibilidad.
Faltaría editar en castellano, para tener una visión completa a este respecto, los siguientes:
-”Bis zum Untergang” de Heinz Linge
-”Als Hitler Adjudant” de Nicolaus von Bellow
-”Ein Anderer Hitler” de Hermann Giesler
-”Adolf Hitler aus dem Erleben dar gestellt” de Hans Severos Ziegler
Especialmente estos dos últimos son muy importantes por tratar la faceta artística de Hitler que en los otros es únicamente mencionada de pasada.
Y naturalmente quedaría el capítulo, extensísimo, de las aludidas entrevistas de personas que vieron únicamente algunas veces a Hitler, como sería el caso ya mencionado de soldados condecorados o militares de alta graduación (entre ellos Leon Degrelle), así como de multitud de otras personalidades. El ya mencionado autor Hans Severus Ziegler, recopiló algunas de dichas entrevistas en su libro: “Wer War Hitler?” donde se dedican capítulos a Skorzeny, Ribbentrop, Keitel, Christian Prinz zu Schaumburg- Lippe, Prof. Friedrich Grirnm, Freiherr von Rheinbabens,… y otros. Libro ciertamente interesante para ser editado en castellano. También hay un libro en castellano que recopila entrevistas con Hitler, con comentarios aclaratorios, con personalidades como: Sven Hedin, Hans Rudel, Esteban Infantes, Benoist-Mechin, Adolf Galland y Lothar Rendulic, entre otros. En todo caso el capítulo de relatos de entrevistas con Hitler es un extenso y todavía poco estudiado apartado de la vida de Hitler.
Por último hay que mencionar los libros que se presentan como trascripción de conversaciones de Hitler y de los que hay varios editados, siendo el más conocido en castellano el titulado “Conversaciones sobre la Guerra y la Paz”. Estos libros tienen un valor muy reducido y únicamente cuando se trata de cuestiones artísticas, de la naturaleza etc. pueden tener cierta validez, pues cuando se abordan temas conflictivos o estrictamente políticos hay que considerar como muy probable la manipulación de los textos, incluso indirectamente en la propia época del III Reich, pues el criterio de selección seguido, es ya una actitud concreta que al escoger unos temas y relegar otros, toma una postura ideológica. Únicamente historiadores expertos y con firmes convicciones y profundos conocimientos, pueden recurrir a este tipo de textos para aclarar conceptos. Para la gente “normal”, es preferible descartar totalmente estos libros.
Con esta gigantesca aportación de los discursos completos de Hitler, se dispone de una valiosísima documentación a la hora de juzgar o conocer a Hitler. Vemos que en el tema de memorias, hay una parte importante hecha y otra, igualmente importante, todavía por hacer. Pero de una manera u otra, en estos momentos y con la publicación de esta obra, existe ya una base extensísima en castellano para juzgar y conocer a Hitler. Quizás faltaría editar dos o tres libros en castellano de los mencionados antes, para poder dar por cerrado el tema y considerar que existe en español una documentación suficiente para tener una idea clara del pensamiento de Hitler. Una vez leído el “Mi Lucha”, los discursos completos y leídos algunos de esos libros de memorias y recuerdos, hemos de llegar a la conclusión de que no hay confusión posible, pues todo tiene una cierta coherencia general y aunque naturalmente en el “Mi Lucha” hay cosas y expresiones que no utilizó nunca Hitler ya en el poder, y aunque en las entrevistas se presentan diversos puntos de vista a la hora de relatarlas, lo que es evidente es que no hay “secretos”, ni aportaciones “misteriosas” ni “sensacionalistas”. Todo lo concerniente a Hitler tiene en general una unidad y no encontramos una persona que describa un determinado acontecimiento de un día concreto y que otra persona también presente, explique de otro modo fundamentalmente diferente la misma cuestión. Hay una cierta unanimidad en las descripciones de la forma de ser de Hitler, con lo cual, y aunque quedaría todavía mucho por hacer traduciendo sus cartas, sus discursos de la época de la lucha por el poder etc. etc. documentos que también han sido editados, al menos en parte, en alemán, podemos tener la seguridad de que toda esa aportación adicional, no modificaría sensiblemente la imagen que podamos tener de Adolf Hitler en base a todo lo ya publicado en castellano, con la adición, si fuera posible en el futuro, de esos dos o tres libros más. Su pensamiento político e ideológico queda perfectamente claro a través de la lectura de sus discursos, únicamente el análisis de la faceta humana podría verse enriquecida con la edición de esos libros.
Con esta recopilación de discursos de Hitler tenemos ante nosotros una obra gigantesca, un trabajo extraordinario en recopilar, en traducir y en editar.
La función de estos volúmenes es doble, por un lado tenemos su utilidad como obra de consulta y por el otro, la simple y pura lectura de la primera página a la última. En este segundo caso, encontraremos algunos momentos tediosos, refiriendo resultados de batallas o aparatosas cuestiones de carácter bélico que debido al tiempo transcurrido se pierden en la lejanía de la historia, pero si perseveramos en la lectura veremos como encontramos temas apasionantes, puntos de vista actuales y actitudes y formas de pensar interesantes. Lo peor que podemos hacer es comprar estos tomos y guardarlos en la estantería para “leerlos algún día”. ¡Ese día no llegará nunca!. Hay que dejar el primer tomo “en la mesilla”, y leer poco a poco todos los discursos y entrevistas, pues únicamente así podremos formarnos una opinión auténtica y coherente de una de las figuras más controvertidas de la historia europea, una personalidad singular a la que, a través de la lectura de sus textos, unos odian de forma vehemente, y otros adoran casi al límite de la santidad. ¿Como es posible?
Tanto en las grandes ideologías políticas como en las confesiones religiosas, la teoría es importante, esencial, pero lo más decisivo es la práctica. Y de la misma manera que cuando juzgamos a una persona ha de ser más importante su manera de actuar que su forma de pensar, así también en política o religión, lo esencial es lo que se hace y no lo que se dice. Estos discursos son una muestra de realidades tangibles y concretas y por ello ofrecen la posibilidad de formarnos una opinión clara e indiscutible de Adolf Hitler que, venerado o criticado, no deja de ser una de las más apasionante s personalidades de todos los tiempos.
En todo caso, lo más importante de la presente recopilación de los discursos de Hitler, es el hecho de que se reproducen los textos sin comentarios de ningún tipo. Cada cual es libre de sacar sus propias conclusiones, y aunque como hemos dicho antes, una serie de notas aclaratorias serían muy útiles al libro, al carecer de cualquier tipo de opinión, de comentarios intercalados en el texto o de notas a pie de pá15
gina, dejamos que cada cual saque sus propias conclusiones sin intentar inducir al lector en un sentido o en el contrario. Creemos que la madurez intelectual de los posibles lectores, sean de la tendencia política que sean, será suficiente para juzgar con criterio propio y desapasionado un tema que tuvo lugar hace más de medio siglo. Con la presente edición de los discursos de Hitler se aporta un documento decisivo para poder juzgar la historia reciente de nuestra época, desde la perspectiva de la libertad de opinión y de edición, dos libertades reconocidas por todos como esenciales, pero que se hallan siempre en situación precaria. La presente edición representa una garantía de que la libertad de edición es una realidad en la Europa del siglo XXI.

LA COMUNIDAD POPULAR NACIONAL SOCIALISTA – Textos del Congreso «Trabajo y Alegría», Roma 1938

557 páginas
21 x 15 cm.
Ediciones Nueva República

Barcelona, 2008

Cubierta a todo color, con solapas y plastifica
da brillo
Págs. interiores con fotografías
Precio para Argentina: 155 pesos
Precio internacional: 26 euros

Para ser conscientes de la «teoría», pero sobre todo de la «práctica» del nacionalsocialismo como movimiento socialista obrero, los textos que siguen son esenciales. Hay que leer el libro de la primera página a la última, aunque tardemos algunos meses en acabarlo, pero no podemos pasar por alto ni una línea, pues cada trabajo, cada ponencia, cada artículo, es el resumen del pensamiento socialista alemán de Hitler y el Dr. Ley. Al acabar su lectura veremos con sorpresa que hay mucho por hacer en la época actual y que todo eso que conviene hacerse, ya se hizo en el III Reich. Podemos discutir y criticar otros aspectos de la obra de Hitler, pero intentar criticar también la obra socialista de Hitler, eso es mala fe y un atentado a los intereses de los trabajadores de hoy que podrían encontrar en algunas de las actividades y actitudes del III Reich solución a los problemas actuales. Si descalificamos toda la política socialista del III Reich simplemente porque fue desarrollada en esos años y por esos políticos, cometeremos una injusticia imperdonable. No podemos condenar globalmente todo lo realizado en el III Reich y además no pueden beneficiarse los trabajadores de una parte positiva como sería que también se condenase globalmente todo lo que se hizo en el III Reich a favor del capitalismo, ya que no se hizo nada. Cualquier persona tiene el derecho a ser anti-nazi, pero nadie lo tiene a estar en contra del socialismo desarrollado en el III Reich. El NSDAP fue siempre un partido obrero y como decía Fichte, eso es así, y es así porque así es.

ÍNDICE

DISCURSO EN LA SESIÓN PLENÁRIA:

– VON TSCHAMMEPv UND OSTEN, Hans (Jefe de los Deportes del Reich y Secretario de Estado): «El deporte como factor de las horas libres y del descanso en la nueva Alemania»          21

COMISIÓN II: «Trabajo y Alegría» en la vida de los pueblos: condiciones económicas y sociales           153

Esta comisión fue redactada con la colaboración de las siguientes personas:
-Anders, Director de la Caja de Previsión de Barmen. Miembro de la Academia de Derecho Alemán.
Anselm, Ingeniero Jefe de la Empresa Modelo «Portland-Zement-Werke NG»; fábrica de Maguncia- Weisenau.
Dr. Buehler, Jefe de la Sección de investigaciones del Instituto de Ciencias del Trabajo, Frente Alemán del Trabajo,
-Dr. Daeschner, Comisario del Trabajo en el distrito de Brandenburgo.
Gassner, Presidente de la Oficina Regional del Trabajo de Brandenburgo.
Dr. Gusko, Jefe de negociado de la Sección Social del Frente Alemán del Trabajo.
-Hoenig, Delegado obrero en la Asociación de Fundiciones de Hierro de Bochum.
– Dr. Hupfauer, Jefe de la Sección «Auto-responsabilidad Social» del Frente Alemán del Trabajo.
Jung, Director del Grupo: Industria del Vestido.
Mende, Jefe de la Sección Social del Frente Alemán del Trabajo.
Dr. Freiherr von Orgies-Rutenburg, Jefe de la Sección de personal de la fábrica «Berlin-Suhler Waffen und Fahtzeuge G. m. b.H.» de Suhl.
Dr. Scheucher, Jefe de negociado en la Sección de Educación Profesional y dirección de la Empresa, del Frente Alemán del Trabajo.
– Dr. Schuster, Profesor de la Universidad de Heidelberg.
Dr. Siebert, Profesor de la Universidad de Kiel, Miembro de la Academia de Derecho Alemán.
Steinwarz, Jefe suplente de la Sección «Belleza del Trabajo»; del Frente Alemán del Trabajo.

La doctrina nacionalsocialista del trabajo
La reglamentación del trabajo
La dirección de la empresa
El derecho del honor social
La empresa y sus realizaciones sociales
Salario y estándar de vida
Talleres sanos – Belleza del Trabajo
La organización de la educación profesional
La previsión para los días de la senectud

Discursos:
– Franz Mende (Jefe de la Sección Social del Frente Alemán del Trabajo) «El aspecto de espacio vital y del dominio del trabajo en el movimiento Trabajo y Alegría»               155
Prof. Carl Arnhold (Jefe de la Sección de educación profesional y de dirección de empresa en el Frente Alemán del Trabajo): «Organización de la educación profesional»      160
Herbert Steinwarz (Lugarteniente del Jefe de la Sección «Belleza del Trabajo» de la organización nacionalsocialista «Kraft durch Freude» en el Frente Alemán del Trabajo): «La concepción nacionalsocialista sobre los locales del trabajo»                166

COMISIÓN III: La utilización del espacio y el movimiento «Trabajo y Alegría»         171

Esta comisión fue redactada con la colaboración de las siguientes personas:
Benningshoff, Director de la «Berliner Verkehrs A. G.»
Doerr, Ingeniero diplomado, referente de la «Reichstelle fuer Raumordung»
Glatzel, Redactor, en la Comunidad del Trabajo del Reich para cuestiones de distribución del territorio nacional.
Dr. Jeserich, Presidente del «Gemeindetages»
Dr. Muermann, Consejero gubernamental en la «Reichstelle fuer Raumordung»
Von Stuckrad, Jefe de la Sección de Hogares del Reich, del Frente Alemán del Trabajo.
Dr. Uebler, Oficina Central del Plan cuadrienal, del Frente Alemán del Trabajo.
Wessel, Oficina Central del Plan cuadrienal, del Frente lemán del Trabajo.
Wetzel, Jefe suplente de la Sección de Hogares del Reich, del Frente Alemán del Trabajo.
Ziegler, Ingeniero diplomado, Referente de la «Reichstelle fuer Raumordung» Berlín.

– Prólogo             173
Planos de disposición general concerniendo al territorio del Reich. La voluntad política del nacionalsocialismo en los proyectos de utilización del espacio          174
Finalidades perseguidas en el establecimiento de planos de disposición general concerniendo al Reich   176
La utilización del espacio, su organización            179
La migración industrial y su importancia desde el punto de vista de la política social     185
– Finalidades y distribución del territorio nacional                     196
– Estudio comparativo sobre el concepto internacional de
utilización del territorio nacional                       200
– Urbanismo. Finalidades de proyectos locales            207
Construcción de viviendas y de ciudades. Finalidades en la construcción de ciudades alemanas  212
Los estilos de las casas de habitación en la obra de las ciudades alemanas.                  214
Construcciones realizadas desde 1933             222
El camino hacia el taller. Medios de comunicación                   227
Organización de los medios de locomoción                  231
Las bicicletas. Construcción de rutas ciclistas               235
El coche popular (Volkswagen)                       237

COMISIÓN IV: «El movimiento «Trabajo y Alegría» y la salud pública»            241
– «Trabajo y Alegría» en interés de la salubridad pública. .. 242 Discursos:
Dr. Fritz Bartels (Lugarteniente del Cuerpo médico del Reich, Reichsamtsleiter del Servicio de Salubridad Pública del Partido): «Vida sana – trabajo pleno de alegría»               249
Prof. Hans Baur (Jefe médico del hospital de Schwabing, Munich): «Las enfermedades y el índice de rendimiento en el trabajo»               256
Prof. Karl Gebhardt (Jefe médico del sanatorio de Hohenlychen) «La utilización de las horas libres para el restablecimiento de la capacidad de trabajo»         263

COMISIÓN V: Deporte y educación física         267
–          Hans von Tschammer und Osten (Jefe del Deporte Alemán.
Secretario de Estado) «La educación física en el III Reich»          269
Amo Breitmeyer (Lugarteniente del Jefe del Deporte Alemán. Consejero de Estado): «El deporte y el Estado»               283
Guido von Mengden (Referente general de la «Federación alemana de cultura física»): «La Federación alemana de cultura física»       287
Karl Lorch (Lugarteniente de la Sección deportiva de la organización «Kraft duren Freude» del Frente Alemán del Trabajo): «La cultura física como tarea de la organización «Kraft durch Freude»     300
Max Jüttner (Jefe regional de las SA): «El deporte militar».
Dr. Ernst Schlünder (Jefe regional de la Juventud Hitleriana): «La educación física de la juventud alemana»
Dr. Leonardo Conti (Consejero de Estado. Director de la Oficina de Salubridad de Berlin): «El servicio de sanidad en el deporte alemán»              316
Profesor Wemer March (Director del Instituto Técnico en la Academia alemana de ejercicios físicos; Referente para la construcción de campos deportivos en la Oficina de Deportes del Reich) «Fines y vías en la construcción de campos deportivos alemanes»       319

Discursos:
–          Karl Lorch (Lugarteniente de la Sección deportiva de la organización «Kraft durch Freude» del Frente Alemán del Trabajo):
«El deporte en la empresa y su importancia»        326
Jakob Treitz (Director de la fábrica de cigarrillos Haus Neuerburg 5. Ltda, Munich) «El deporte en las empresas; experiencias y opiniones de un jefe de servicio»               336
Dr. Konrad Morschel (Director de la «Deutsche Edelstahlwerke S.A. Remscheid») «El deporte de empresa y el empresario»         342
–          Dr. Ernst Schlünder (Jefe regional de la Juventud Hitleriana): «La educación física en la juventud alemana»          345
–          P.G. Hoffmann (Jefe de la Asistencia Deportiva Alemana): «El
Socorro Deportivo Alemán»        352
COMISIÓN VI: (Restablecimiento prestando especial atención a las vacaciones)   357

– Dr. Bodo Lafferenz (Jefe de la sección «Viajes, Excursiones y Vacaciones» del Frente Alemán del Trabajo, Alemania): «Vacaciones y descanso»
– Grandes viajes para todos 359

COMISIÓN VII (Trabajo y Alegría» y la evolución cultural de los pueblos).  381
Esta comisión fue redactada con la colaboración de las siguientes personas:
– Federico Arndt, Director de sección en la oficina «Horas Pos­trabajo» de la comunidad nacionalsocialista «Kraft durch Freude».
– Dr. Otto Benecke, delegado en la Dieta Comunal Alemana.
Karl Cerff, Jefe regional de la Juventud Hitleriana, Jefe de la Sección cultural en la Dirección de la juventud.
Profesor Dr. Wilhelm Decker, Jefe general e Inspector en el Servicio de Trabajo del Reich.
-Profesor Dr. Heinrich Dähnhardt, Consejero superior de Estado en el Ministerio de Ciencias, Instrucción y Educación Popular.
Friedhelm Indefrey, Director de sección en la Oficina «Horas Pos-trabajo» de «Kraft durch Freude».
Hans Kriegler, Director del departamento de radio-difusión en el Ministerio de Propaganda, Presidente de la Cámara de Emisoras del Reich y Director de la sección «Radiodifusión» en el Departamento de Propaganda del Partido.
Profesor Dr. Otto Kümmel, Director General del Museo del Estado en Berlín.
Frilz Leutloff, Jefe de la sección «Obras de Educación Popular» de la organización «Kraft durch Freude» del Frente Alemán del Trabajo.
Fritz Mehnert, Director principal de sección, lugarteniente de la Oficina de organización del Partido y del Frente Alemán del Trabajo, Director de la sección «Casa y hogar».
Erich Orthmann, Director General de Música e Intendente de la Opera del Pueblo en Berlín.
Thio Scheller, Jefe de Trabajo en la Dirección del Servicio del Trabajo del Reich.
Dr. Rainer Schlösser, Director de Ministerio, Jefe de la sección «Teatro» en el Ministerio de Propaganda.
Otto Schmidt, Director de la sección en la oficina «Horas Pos­trabajo» de la comunidad nacionalsocialista «Kraft durch Freude».
Paul Schültke, Capitán retirado, Jefe de la sección «Wehrmachtheime» en la organización «Kraft durch Freude».
Gotthard Urban, Director principal de sección, Jefe encargado por el Führer de la Dirección de la educación intelectual y política dentro del Partido.

– Condiciones y finalidades de la organización cultural de las horas libres y de descanso              382
– Límites y posibilidades de organización de las horas libres sobre bases culturales          384
La iniciativa cultural del Partido y del Estado        386
Organizaciones nacionalsocialistas como representantes de la vida cultural           397
– La organización «Kraft durch Freude» del Frente Alemán del Trabajo en la actividad de su Sección cultural   404
Las tareas culturales del jefe de servicio y la organización «Kraft durch Freude»    430
Dos adhesiones a la Obra nacionalsocialista «Kraft durch Freude»          432
Publicaciones de la Sección «Feierabend» (Horas pos­trabajo)                 436

Discursos:
– Ludwig Klemme (Jefe de la Sección cultural de la organización «Kraft durch Freude» del Frente Alemán del Trabajo.): «Organización de las horas libres y del descanso en Alemania».   439
– Dr. Wilhelm Decker (Jefe del Servicio de Trabajo, Inspector de educación en la Dirección general del Servicio del Trabajo): «Tiempo libre y horas pos-trabajo en el servicio de Trabajo»               448
Fritz Leutloff (Jefe de la Sección «Obra de educación popular» de la Organización Kraft durch Freude del Frente Alemán del Trabajo): «De la universidad popular a la obra de educación popular de la organización nacionalsocialista «Kraft durch Freude». Las tareas y el objeto de la obra de educación popular nacionalsocialista»        452
Orto Schmidt (Jefe de la sección cultural de la Organización «Kraft durch Freude» del Frente Alemán del Trabajo): «La cultura popular como puente para facilitar el entendimiento recíproco de los pueblos»      456

COMISIÓN VIII («Trabajo y Alegría» en la vida de la mujer)   459

Discursos:
No ha sido posible encontrar las ponencias previas y nos hemos de limitar a los discursos.
– Arma María Hanne (Frente Alemán del Trabajo. Directora de la
Sección femenina): «La mujer que trabaja»          461
Alice Rilke (Redactora principal de la Sección femenina del Frente Alemán del Trabajo): «La protección de la obrera en Alemania»            465
Hilde Molitor (Sección de textiles del Frente Alemán del Trabajo): «La posibilidad de procurar horas libres a la mujer que trabaja»               468
– Berta Fink (Asistencia pública nacionalsocialista, Directora de la obra de asistencia «La madre y el niño»): «La obra del reposo de las madres en Alemania, en pro de la mujer que trabaja»         473

COMISIÓN IX («Trabajo y Alegría» en la vida de la juventud)  477
Discursos:
No ha sido posible encontrar las ponencias previas y nos hemos de limitar a los discursos.
– Artur Axmann (Jefe regional de la Juventud Hitleriana, Jefe de la Sección social de la Dirección de la Juventud): «La actividad de las horas libres de la juventud alemana»        479
Cari Cerff (Jefe regional de la Juventud Hitleriana, Jefe de la Sección cultural de la Dirección de la Juventud): «Nuestras tareas culturales para las horas libres de la juventud»       484
Johannes Rodatz (Jefe regional de la Juventud Hitleriana, Jefe de la Sección de viajes y excursiones de la Dirección de la Juventud):
«La obra de los albergues alemanes de la juventud»         488
– Lydia Schurer-Stolle (Directora de la región de Berlín en el BDM= Liga de Mujeres alemanas): «La educación en la Liga nacionalsocialista de Mujeres Alemanas»    494

COMISIÓN X («Trabajo y Alegría» como base social para todas las jerarquías y en particular como medio que permite elevar el nivel material, intelectual y moral de las clases obreras)   501

Discursos:
No ha sido posible encontrar las ponencias previas y nos hemos de limitar a los discursos.
– Dr. Theo Hupfauer (Jefe de la Sección «Responsabilidad social» del Frente Alemán del Trabajo): «La elevación del nivel de vida individual, depende de la energía, del placer de trabajar y del éxito debido a los esfuerzos de la comunidad»       503
– Hermann Althaus (Jefe de la Sección de asistencia pública del Partido) «La obra social de la Asistencia pública nacionalsocialista»            515
– Hans Pohl (Jefe de la Sección de emulación de la Sección «Certamen profesional de todos los trabajadores alemanes» del Frente Alemán del Trabajo): «El certamen profesional como medio de
estímulo social»                522
– Dr. Theodor Bühler, (Jefe de la Sección de estudios e investigación del Instituto de Ciencias del Trabajo del Frente Alemán del Trabajo): «Los efectos económicos de la idea de comunidad».   531

FALTAN:
Del Congreso Mundial «Alegría y Trabajo» celebrado en Roma en 1938 se editaron en castellano todas las ponencias y discursos, pero algunos no ha sido posible localizarlos. Tampoco ha sido posible encontrar dos de los discursos de la sesión plenaria, concretamente los siguientes:
– SELZNER, Claus (Hauptamtsleiter del Partido nacionalsocialista): «El nuevo régimen de trabajo en Alemania. Espíritu y estructura de la organización nacionalsocialista «Kraft durch Freude»
– LAFFERENTZ, Dr. Bodo (Reichsamtsleiter de la organización nacionalsocialista «Kraft durch Freude»): «Los viajes de intercambio como medio de entendimiento entre los pueblos». (En la presente recopilación hemos reproducido el texto del discurso del Dr. Lafferentz del Congreso del año anterior al no haber podido encontrar este).

PRÓLOGO

Todo el mundo sabe que el comunismo defiende los intereses de los trabajadores, pero también todo el mundo sabe que eso no es así en absoluto y que al margen de los comunistas de buena fe que son muchos, los hay como Picasso que se convierten en comunistas multimillonarios, o como los dirigentes de los países comunistas que constituyeron una auténtica plutocracia socialista directiva. Pero pese al hecho de que todo el mundo es consciente de que hay una gran diferencia entre la teoría y la práctica en el comunismo, ello no es obstáculo para que en el subconsciente de la gente siga siendo el comunismo el único defensor de los intereses de los trabajadores. Y fijémonos bien en lo que hemos dicho. La gente tiene claro que los comunistas defienden los «intereses» de los trabajadores, pero eso se interpreta siempre como «intereses económicos» y a este plano queda reducida, -¡en el mejor de los casos!-la relación comunista: obreros.
En el III Reich también todo el mundo tenía claro que el partido nacionalsocialista de los obreros alemanes, era genuinamente obrero. Desde los primeros años de lucha política, la idea socialista constituyó el centro de gravedad de la política del NSDAP y una vez llegados al poder, el socialismo del partido de Hitler logró crear una auténtica «comunidad popular» -«Volksgemeinschaft»- lo que le convirtió en uno de los partidos más numerosos de la historia y sin duda en el que abarcó a un mayor número de las llamadas «clases sociales», ya que para el nacionalsocialismo toda persona que trabajaba era un obrero, tanto el campesino más modesto, o el obrero de la industria peor pagado, como el ingeniero, el médico o el arquitecto mucho mejor retribuidos. Únicamente quedaban fuera del concepto «obreros» las entidades financieras, los negocios especulativos o aquellas personas que ganaban dinero pero no aportaban nada sustancial a la «comunidad popular».
Los textos que ahora presentamos son simplemente unos pocos de los muchos que se editaron en el III Reich. Aquí tenemos casi todas las ponencias del Congreso Mundial «Trabajo y Alegría», de los que se celebraron varios, pero además hay una extensa literatura, ¡incluso en castellano! sobre el tema, y a los interesados les remitimos al libro «Propaganda en español publicada en el III Reich», donde podrán comprobar que el socialismo era la idea fundamental de la ideología del III Reich y que los temas raciales u otras cuestiones polémicas actualmente, no tenían en aquella época ninguna relevancia.
El gran error que han cometido los grupos o partidos «neo-nazis» o afines, es haberse dejado arrebatar la idea socialista que han monopolizado los partidos de izquierda, presentando a todos sus adversarios como de derechas, y entre ellos, como «extrema derecha» se incluye a los neo-nazis, perdiendo de vista una realidad evidente: el Fascismo Italiano, pero sobre todo el Nacionalsocialismo alemán, eran movimientos profundamente obreros y hay que intentar recuperar, al menos para la posteridad, el reconocimiento de que no hay en realidad más que un socialismo y este es el nacionalsocialismo. Es el único verdadero y auténtico socialismo porque no circunscribía la defensa del obrero al mero aspecto económico, o a la simple cuestión de fijar un salario. Para el socialismo obrero del III Reich había otros elementos tan fundamentales como el sueldo, como por ejemplo facilitar viviendas espaciosas y con jardín a un número siempre creciente de obreros, proyecto llevado a la práctica en grandes proporciones pese a los escasos años de paz ¡¡seis!! de que dispusieron antes de ser llevados a la guerra por los plutocomunistas. También era importante para la estabilidad de los obreros, la de la moneda. De nada sirve aumentar los salarios si se reduce el poder adquisitivo. Los gobiernos capitalistas, tanto los de derechas como los de izquierdas, utilizando criterios vagos y cambiantes, determinan el aumento del costo de vida, pero la realidad es muy diferente de la teoría y los que sufren profundamente los efectos de esta manipulación estadística son siempre los obreros. Si el transporte público sube un 0,05 más que la inflación, incluso que la falsa inflación que nos «venden» desde el poder, ese pequeño aumento se va acumulando año tras año y dado que el transporte público se utiliza varias veces al día, al cabo de los años ha contribuido de manera no desdeñable al empobrecimiento de la clase trabajadora. Lamentablemente las diferencias entre la teórica inflación y el aumento de precio del transporte son siempre muy superiores a ese imaginario 0,05 por ciento. El transporte público ético tiene que ser deficitario, pues lo ha de pagar en una mayor parte el que lo utiliza, pero también ha de contribuir el que habitualmente no lo usa, ya lo tiene a su disposición. Un transporte público no deficitario es injusto, pues significa que los obreros subvencionan a los ricos que son los que menos usan e,l transporte público. En el III Reich se incluían también otros valores como imprescindibles para los obreros como por ejemplo el acceso a la cultura. Por dicho motivo los museos tenían abiertas sus puertas cuando los obreros acababan su trabajo. La orquesta del NSDAP dio cientos de conciertos por toda Alemania. En plena guerra se paraba la fabricación de material bélico para ofrecer conciertos a los obreros y eso era algo habitual que se había hecho también antes de la guerra, y no un «slogan» para la propaganda. Las viviendas, como hemos dicho, eran espaciosas pues en una vivienda pequeña no caben niños, ni perros o gatos, pero tampoco una habitación para jugar los niños, o cuadros, libros, esculturas, objetos decorativos, pequeña artesanía, ajuar del hogar amplio y suficiente, equipos de alta fidelidad o cualquier otro elemento relacionado con la cultura o la vida familiar. A un católico -pese a que eran minoría entre los cargos relevantes del III Reich- le cabe el honor de haber marcado las pautas que convirtieron la teoría de la «comunidad popular» en algo real. Ese hombre era el Dr Robert Ley al que los obreros del mundo entero levantarán algún día un monumento que haga justicia a este auténtico adalid de los trabajadores, que veía en ellos algo más que gente que «trabaja», pues para él también eran gente que «siente» y que como tales tenían una sensibilidad y una especial predisposición para sentir y vivir el arte. La fotografía del Dr. Ley debería ocupar un lugar relevante en las viviendas de los trabajadores con sensibilidad espiritual.
En el III Reich se desarrollaron las primeras legislaciones sobre la defensa de la naturaleza. Incluso en castellano se editaron textos hoy totalmente   válidos.   Sin  embargo   los   admiradores   del nacionalsocialismo de después de la II Guerra Mundial, han olvidado este hecho y se han dejado arrebatar la bandera del hoy llamado «ecologismo», palabra que incluso fue utilizada ya en el III Reich.
Y lo mismo ha pasado con el socialismo del III Reich. Nadie piensa que el nacionalsocialismo sea un movimiento obrero. Y eso es esencial repetirlo una y otra vez, ser conscientes de ello y dar prioridad en todo momento a la propaganda socialista. Se ha de conseguir que los enemigos de Hitler sepan, admitan y reconozcan que Hitler realizó la mayor revolución socialista de la historia al constituir una auténtica «comunidad popular». Ello no significa que tengan que dejar de ser enemigos de Hitler. Pueden pensar muchas cosas malas de Hitler, pero han de saber que era el jefe de un movimiento obrero que logró levantar el nivel cultural de la clase trabajadora, incluso en medio de enormes crisis económicas. Hay que lograr que tal como hemos dicho del comunismo, en el subconsciente de la gente se halle bien impresa la imagen de que el nacionalsocialismo fue y ¡ES! ante todo, un movimiento obrero.
Para ser conscientes de la «teoría», pero sobre todo de la «práctica» del nacionalsocialismo como movimiento socialista obrero, los textos que siguen son esenciales. Hay que leer el libro de la primera página a la última, aunque tardemos algunos meses en acabarlo, pero no podemos pasar por alto ni una línea, pues cada trabajo, cada ponencia, cada artículo, es el resumen del pensamiento socialista alemán de Hitler y el Dr. Ley. Al acabar su lectura veremos con sorpresa que hay mucho por hacer en la época actual y que todo eso que conviene hacerse, ya se hizo en el III Reich. Podemos discutir y criticar otros aspectos de la obra de Hitler, pero intentar criticar también la obra socialista de Hitler, eso es mala fe y un atentado a los intereses de los trabajadores de hoy que podrían encontrar en algunas de las actividades y actitudes del III Reich solución a los problemas actuales. Si descalificamos toda la política socialista del III Reich simplemente porque fue desarrollada en esos años y por esos políticos, cometeremos una injusticia imperdonable. No podemos condenar globalmente todo lo realizado en el III Reich y además no pueden beneficiarse los trabajadores de una parte positiva como sería que también se condenase globalmente todo lo que se hizo en el III Reich a favor del capitalismo, ya que no se hizo nada. Cualquier persona tiene el derecho a ser anti-nazi, pero nadie lo tiene a estar en contra del socialismo desarrollado en el III Reich. El NSDAP fue siempre un partido obrero y como decía Fichte, eso es así, y es así porque así es.

LOS JUDIOS – Gottfried Feder

130 páginas
Ediciones Sieghels
2008
, Argentina
tapa: blanda, color, plastificado,
Precio para Argentina: 40 pesos
Precio internacional: 12 euros

¿Los judíos constituyen una comunidad religiosa o una raza? ¿Se asimilan a los demás pueblos o permanecen extraños como “Estado dentro del Estado”? ¿Son productores o parásitos? ¿El antisemitismo es una creación artificial de mentes enfermizas, como sostienen los judíos y sus defensores o es una constante histórica cuyas causas residen en los propios judíos, como afirman los antisemitas?
En torno a estos interrogantes se ha desatado en todos los tiempos una polémica encendida e interminable, que se ha acentuado en la época contemporánea. Nada mejor para estudiar la posición del Nacionalsocialismo sobre el judaísmo, que LOS JUDIOS del celebre Director de la Biblioteca Oficial del N.S.D.A.P, Gottfried Feder, texto oficial del Tercer Reich.
Es obvio que quien pretenda estudiar objetiva y desapasionadamente esta cuestión fundamental no puede ignorarlo.
En él se aclaran muchas de las concepciones que comúnmente se afirman sobre el tema más controversial de los tocados por el Nacionalsocialismo. Si bien el NS nunca tomó como tema central de su política el judaísmo, y el mismo Feder aclara que la política del NSDAP es positiva, nacional y socialista como su nombre lo indica, y no una política negativa de mera oposición a un determinado grupo, ha pasado a la conciencia popular como el tema excluyente de su política. Es así que el libro aquí publicado se torna la fuente histórica más importante para conocer la posición Oficial del nacionalsocialismo.

ÍNDICE

Prefacio………………………….9
I. El Programa y los judíos………………………….11
II. Adolf Hitler y el problema judío………………………….19
III. La ley racial de los judíos………………………….25
IV. Significado y consecuencias de la ley racial………………………….31
V. Los judíos desde Esdras hasta fines de la Edad Media………………………….39
VI. Sefardíes y Asquenazis………………………….47
VII. La raza de los judíos………………………….55
VIII. El judío como nómade………………………….67
IX. El antisemitismo en Alemania………………………….77
X. Los judíos en Alemania antes de la emancipación………………………….85
XI. Los judíos emancipados en Alemania………………………….101
XII. Los judíos y el Estado alemán………………………….111
XIII. La solución del problema judío………………………….123
Bibliografía sobre el problema judío………………………….129

PREFACIO

Las siguientes digresiones tienen como finalidad exponer sintéticamente al nacionalsocialista la forma en que el Programa y nuestro Führer Adolf Hitler encaran el problema judío fundamentando por qué rehusamos considerar a los judíos como ciudadanos del Estado.
Este escrito no tiene la pretensión de suplantar a la literatura antisemita existente, sobre todo, el acreditado Manual del Problema Judío de Th. Fritsch y las numerosas obras que tratan aspectos particulares de la cuestión. Me he basado de modo principal en estos trabajos tan dignos de agradecimiento aunque dado el espacio limitado no ha sido posible reproducir los pasajes más importantes de los mismos, salvo parcialmente.
Tal como ha sido norma en la primera edición de mi Estado Alemán muestro, ante todo, los rasgos esenciales y llamo la atención sobre dos puntos a los que atribuyo especial gravitación: el hecho real de que los judíos constituyen desde hace más de dos mil años un grupo endogámico, de cruzamiento consanguíneo, y el hecho real de que son nómadas. (Si bien hemos proporcionado la documentación al respecto, estos dos hechos suministran por sí mismos los elementos probatorios. Por su parte, cada lector puede fácilmente hallar y agregar un sinnúmero de ejemplos en su propia experiencia, así como en los acontecimientos suficientemente conocidos del mundo cultural, político y económico social).
Y estos dos hechos excluyen simultáneamente toda otra solución del problema judío que no sea la de nuestro Programa. Porque todas las restantes supuestas soluciones se fundan exclusivamente como lo pretendió uno de sus nobles ideólogos, el Káiser José II en que los judíos pueden ser “mejorados en su calidad de ciudadanos” y encuadrados como elemento homogéneo en la comunidad del pueblo, vale decir, que la conducta de los mismos puede ser modificada. Esto es un error. Un conjunto de tales características raciales no puede ser modificado. La expresión de Goethe vale aquí: “Así debes ser tú. No puedes huir de ti mismo.”
No quisiera que el presente estudio fuera considerado como definitivo. El problema judío requiere aún ser examinado desde los más diversos ángulos. Por ello, hemos planeado para un futuro no muy lejano, volver a tratarlo de manera exhaustiva e integral. (Por lo demás, remitimos a nuestros camaradas a los fascículos de la Biblioteca Nacionalsocialista que se ocupan de aspectos particulares de esta materia: Política Mundial Francmasónica, de Alfred Rosenberg –nº 9 y La Prensa como fuerza coercitiva de Judá, de Anton Meister, nº 8).

G.F.

Notas:

1- El autor se refiere al Programa del Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP), más conocido como “los 25 Puntos”, el cual se halla en prensa en los talleres de nuestra Editorial. (N. del T.)

2- El Estado Alemán sobre base nacional y social, G. Feder, Editora Central del NSDAP, Munich 1933. (N. del T.)

CITAS

“En todos los lugares en los cuales los judíos se han establecido, en todos ellos se ha desarrollado el antisemitismo …

Si la hostilidad y hasta la repugnancia sólo se hubieran manifestado con respecto a los judíos en una época y en un país, sería fácil desentrañar las causas limitadas de estas cóleras; pero por el contrario, la raza judía ha sido objeto de odio de todos los pueblos en medio de los cuales se ha establecido. Ya que los enemigos de los judíos pertenecían a las razas más diversas, vivían en países muy apartados los unos de los otros, estaban regidos por leyes diferentes y gobernados por principios opuestos, no tenían ni el mismo modo de vivir ni las mismas costumbres y estaban animados por espíritus disímiles que no les permitían juzgar de igual modo todas las cosas, ES NECESARIO, POR LO TANTO, QUE LAS CAUSAS GENERALES DEL ANTISEMITISMO SIEMPRE HAYAN RESIDIDO EN EL MISMO ISRAEL Y NO EN QUIENES LO HAN COMBATIDO.”

Bernard Lazare
Filósofo judío. 

Notas:

1- El antisemitismo. Su historia y sus causas, Ed. La Bastilla, Bs.As., 1974 (N. del E.)

MASONERÍA Francisco Franco Bahamonde – (Jakin Boor)

334 págs.
18×25 cms
Edición de Lujo, tapa dura
P.V.P.: 24 €
Argentina: 95 $

Es éste un raro y desconocido libro que Franco escribió en secreto, bajo el pseudónimo de J. Boor, porque cuando lo publicó, en 1952, perdida la Segunda Guerra Mundial por Alemania e Italia, ya estaba mal visto criticar a los masones y a los judíos. A finales de 1946, y como reacción directa ante las condenas de la ONU, comenzó un ciclo de artículos contra la Masonería que más tarde recogió en forma de libro tal y como se presenta en esta edición.

INFANTERÍA EN LA CAMPAÑA DEL ESTE – FRIEDRICH HOSSBACH

465 págs.,
Tapa: rústica
Precio para Argentina: 30 pesos
Precio internacional: 10 euros

Círculo Militar — Biblioteca del Oficial
Premiada con Medalla y Diploma de Honor en la Exposición de Río de Janeiro

INFANTERÍA
EN LA
CAMPAÑA DEL ESTE
(1941/42)

por el
General de Infantería (alemán)

FRIEDRICH   HOSSBACH 

*
(Con numerosos croquis y fotografías)

VOLUMEN   431
BUENOS AIRES, SETIEMBRE DE 1954 REPÚBLICA ARGENTINA

ÍNDICE

Prefacio de la “Biblioteca del Oficial”  ……………………..       13
Introducción:  1812 y 1941   ……………………………….         17
A. 1812 ………………………………………………….. ….       17
B.  1941 ………………………………………….. …………..       25

Capítulo I. — El período de preparación   (15-IX-1940
hasta el 21-VI-1941)   …………………. ……………….       43

  1. En la región del Warta ……………………………….      43
  2. En Siedlez   ……………………………………………..      57
  3. En Deblin ………………………………………………..       58
  4. En el Bug …………………………………………………       65
  5. Repartición de tropas para el ataque del R. 82         69

Capítulo II. — Del Bug al Dniéper (22-VI-hasta el 16-
VII-1941)   …………………………………………………. ….. 79
1   Los primeros días de la guerra …………………….       83
2. Michalin Starc…………………………………………… ….. 95
3   En el Zelwianka ………………………………………..     100
4 Avance a Staryj Bychoff en el Dniéper……………     116

Capítulo III. — En el Dniéper (17-VII hasta el 17-VIII-
1941)   …………………………………………………………     131

Capítulo IV. —Avance hacia el río Ssudosh (18-VIII
hasta el 29-VIII-1941)   …………………………………     165

Capítulo V. — En el bosque virgen al oeste de Briansk
(30-VIII hasta el 30-IX-1941)  ………………………     173

Capítulo VI. — Por Briansk a Belew (1-X hasta el 27-
X-1941)……………………………………………………….    189

  1. Ataque contra el Desna (2 al 8-X-1941) ……….    190
  2. Ordshonikidsegrad y Ljubochna
    (9-X- al 12-X-1941)   ……………………………….    213

3.  Del Bolwa al Oka (13-X- al 27-X-1941) ……..    218

Capítulo VII. — En Belew (del 27-X hasta el 6-XI-1941)   231

Capítulo VIII.—Frente a Tula (del 7-XI hasta el 15-
XII-1941)   ………………………………………………….    247

  1. De Belew a Plastowo (7-XI al 12-XI-1941) ….   247
  2. El estado de la unidad antes del comienzo del
    invierno (11-XI-1941)  ……………………………..    255
  3. Sobre los hechos entre el 13-XI y el 4-XII-1941.   259
  4. Resumen de empleos del R. 82
    del 14-XI al 4-XII-1941   …………………………..    261
  1. La crisis del 4 de diciembre de 1941…………… .   277
  2. El ataque de la 31. División de Infantería el 5

de diciembre de 1941 ………………………………..    295

  1. La cesación del ataque el 6 de diciembre de 1941   315
  2. Las consecuencias del 5 y 6 de diciembre de 1941   316

Capítulo IX. — Retirada por Makarowo a Kaluga (del
5-XII hasta el 24-XII-1941)…………………………….    323

Capítulo X. — Kaluga (del 24-XII hasta el 29-XII-1941)   327

Capítulo XI. — Tichonowa (del 30-XII-1941 hasta el 9-
1-1942)…………………………………………………………    329

Capítulo XII. — La tentativa de ruptura hacia Subowo
(del 9-I-hasta el 17-1-1942) …………………………..    349

Capítulo XIII. — Luchas por Juchnovo (del 17-1 hasta el
1-III-1942)   ………………………………………………..    365

Índice de los anexos 

1)  Orden del Día del Comandante en Jefe del Grupo
de Ejércitos Centro (19-X-1941) …………………….     383
2)  Cambio de cartas entre el autor y el Prof. Dr. Köl-
zer (a propósito del invierno ruso)   …………………..    385
3)  Reorganización del R. 82 (carta del Jefe III/R. 82)
(9-X-1940)  …………………………………………….    391

  1. Repartición del tiempo para la realización de tra­bajos
    preparatorios del 192. Grupo de Cañones de Asalto
    (13-VI-1941) …………………………………………… ..   393
  2. Orden del R. 82 (reforzado) para la marcha del
    7-VII-1941  ……… ,………………………………………….    397
  3. Orden del I/R. 82 para el alojamiento (12-XI-1941)

y avance del día siguiente (13-XI) …………………….     401

  1. Orden del R. 82 (reforzado) para la noche del
    (27-XI) y mañana del (28-XI-1941), después del
    ataque del (27-XI) ………………………………………..     405
  2. Informe del Jefe 9/R. 82 sobre el ataque nocturno
    llevado a cabo por los rusos en la noche del
    20/21-XI-1941  ………………………………………………     409
  3. Orden del R. 17, para el ataque del 5-XII-1941 ….    411

10) Informe de combate del I/R. 82, correspondiente al
5 y 6-XII-1941  ……………………………………………     415

11)  Informe de combate de la 7/R. 82, correspondiente
al 5-XII-1941  ………………………………. ……………….    425

  1. Orden del R. 82, para el ataque del 5-XII-1941 ….   431
  2. Orden del Día del R. 82, después del ataque del
    5-XII-1941…………………………………………………….    433
  3. Partes del “Informe de Combate del Comando del

3. Ejército, entre el 29-XI y 20-XII-1941″…………………..    435

  1. Orden del R. 82 (reforzado) para el ataque noc­turno
    del 11/12-1-1942 ……………………………………………..    437
  2. Carta (29-XII-1941) del Mayor Zenker al
    Coronel Hossbach …………………………………………    443
  3. Carta (30-XII-1941) del Conde Bothmer (Oficial

del R. 82) al Coronel Hossbach………………………..    447
18)  Carta (14-1-1942) de un oficial del R. 82 al Coro­
nel Hossbach ………………………………………………..    449
.19) Id. (16-1-1942) del Sargento 1º Shaberick al Coro­
nel Hossbach…………………………………………………     451
20) Id. (20-III-1942) de un Dragoneante al Coronel
Hossbach……………………………………………………….    453
Bibliografía………………………………………………………….    455

PREFACIO DE LA “BIBLIOTECA DEL OFICIAL”

El General de Infantería —tercer grado de general en el Ejército Alemán— Friedrich Hossbach nació en Westfalia, el año 1894 y desde los 10 años de edad fué educado en la severa escuela del Cuerpo de Cadetes de Prusia. Ingresó el año 1913 al Ejército como aspirante a oficial en el Regi­miento 82 de Infantería en la ciudad universitaria de Góttingen. Participó en la guerra 1914-18 como joven oficial en las filas de ese regimiento y un cuarto de siglo más tarde condujo este mismo regimiento, como coronel, en la guerra contra Francia y Rusia. En ambas guerras mundiales pasó en total 71/2años, aproximados, en los teatros de operacio­nes germano-rusos.
En el período de paz entre ambas guerras tuvo una ac­tuación variada y distinguida, alternando destinos de mando de tropas y de estado mayor. Actuó en los años 1933/34 en el Ministerio de Aviación del Reich de reciente creación. A mediados de 1934 pasó a prestar servicios en la División Central del Estado Mayor General del Ejército, destino que mantuvo hasta fines de 1938 como jefe de ella; desde agosto de 1934 hasta enero de 1938 fué al propio tiempo ayudan­te de la Wehrmacht ante Hitler. La confianza del coman­dante en jefe del Ejército, el Coronel General Barón von Fritsch, en el Mayor Hossbach hizo que lo considerara especialmente capacitado para desempeñar durante 3 años ese doble cargo. Sobre ese período el General Hossbach publico en 1949 su libro “Zwischen Wehrmacht und Hitler” (“Entre la Wehrrnacht y Hitler”) que contiene muchos detalles interesantes.
Cuando en 1938 Hitler eliminó al Coronel General von Fritsch, Hossbach mantuvo a éste su lealtad frente a la injusticia y el atropello infamante. Su viril defensa de Fritsch significó el cese de sus funciones como ayudante militar de Hitler.
Fué nombrado jefe del R. 82 a fines de 1938, destino que conservó hasta el invierno de 1941/42, prescindiendo de una corta interrupción a principios de la guerra en 1939.
En los años 1942/45 fué empleado, siempre en el fren­te ruso, como comandante de división de infantería, después como comandante de un cuerpo blindado y, finalmente, des­de el verano de 1944, como comandante del 4. Ejército en Prusia oriental. En el comando de tropas se caracterizó por su profunda instrucción como oficial de estado mayor y por su amplia experiencia de mando recogida en el frente.
Se destacó especialmente en la batalla defensiva en la zona de Orel, en la retirada al Dniéper y en la defensa de Prusia oriental, en la que logró éxitos defensivos frente a una aplastante superioridad rusa.
Fué relevado en enero de 1945 por Hitler de su cargo de Comandante en Jefe del 4. Ejército por haberse resuelto, contrariamente a la orden del comando supremo alemán, a romper con el 4. Ejército el cerco ruso.
La lectura de la presente obra del General Hossbach ha de ser especialmente provechosa para los oficiales de todo grado y de todas las armas y no sólo para los pertenecientes al arma de infantería, como erróneamente podría deducirse por su título.

Al mismo tiempo que se agrega con la publicación de esta obra nuevos elementos de juicio para el estudio de la Campaña del Este realizada durante la II. Guerra Mundial, se satisfacen las necesidades de ofrecer a nuestros lectores una visión muy completa de la actividad en campaña de un Regimiento, de un Batallón, de una Compañía y hasta de una sección de infantería, en cooperación, especialmente, con la artillería.
Aparte del conocimiento de los hechos históricos, los lectores recogerán asimismo, los resultados de una experien­cia de guerra realizada en las condiciones especialmente di­fíciles del crudo invierno ruso y su inevitable influencia en las operaciones del R. 82 alemán y permitirá la deducción de sugerencias muy útiles para el planteo de “hipótesis de guerra” en los ejercicios de paz, a realizar con o sin tropas.
Es con tales propósitos y objetivos que la “Biblioteca del Oficial” edita este volumen cuya aparición —está segura— satisfará ampliamente a sus suscriptores.

ERRORES Y HORRORES – Dr. Ante Pavelic

200 páginas
Edición original: Ediciones Verdad, 1951, Buenos Aires
facsimil, 2008

tapa: blanda, color, plastificado,
Precio para Argentina: 70 pesos
Precio internacional: 15 euros

Las teorías comunistas y la práctica bolchevique en la Rusia Soviética y en la propaganda mundial.

Escritos del Poglavnik , fundador de la Ustacha y Jefe de Estado Independiente de Croacia durante la Segunda Guerra Mundial

La obra que aquí presentamos no es una de tantas sobre comunismo, es el estudio más completo —y el más interesante— publicado hasta la fecha, donde el autor desmenuza analíticamente las premisas, las bases y las tesis de la ideología comunista; confrontando sus aseveraciones con la razón humana, con las leyes naturales, ab origine, con la filosofía y las normas axiológicas establecidas por eminentes pensadores y eruditos, tamisa el código marxista. Escrita por un profundo conocedor de la materia —que la domina tanto en la teoría como en la práctica—, después de haberla estudiado desde todos los ángulos, bajo todos sus aspectos, en sus enseñanzas explícitas e implícitas.

ÍNDICE

Prefacio,……………………………………………….. 5
Prólogo   …………………………………………..   10

I      PARTE
El comunismo en Rusia…………………………   15
El bolchevismo…………………………………….. 19
Dictadura proletaria ……………………………..   23
Doctrina y práctica  ……………………………..   26
Bolchevismo y trabajo …………………………… 39
Bolchevismo e industrialismo ………………….. 45
Bolchevismo y la tierra …………………………   55
Bolchevismo y la conciencia …………………    70
Bolchevismo y la familia ………………………… 73
Bolchevismo y la vida espiritual ……………..   81
La G. P. U…………………………………………… 88
De Lenín a Stalin………………………………….   97

II     PARTE
El bolchevismo y el exterior…………………… 107
Komintern …………………………………………. 115
La obra del Komintern en el exterior ……….. 133
El bolchevismo en Oriente y Occidente……. 136
El comunismo y las naciones…………………. 154
El bolchevismo en Hungría……………………. 156
Austromarxismo   ………………………………. 160
Las grandes democracias y el bolchevismo 164
La realidad bolchevique en Europa ………… 171
Un “misterio” …………………………………….. 194

PREFACIO

Errores y Horrores del comunismo. ¡Uno más! —dirá el lector—. ¡Son ya tantos los tratados, libros, estudios y panfletos sobre el mismo tema que podrían llenar bibliotecas enteras!
No, benévolo lector; la obra que presentamos no es una de tantas, es el estudio más completo —y el más interesante— publicado hasta la fecha, donde el autor desmenuza analíticamente las premisas, las bases y las tesis de la ideología comunista; confrontando sus aseveraciones con la razón humana, con las leyes naturales, ab origine, con la filosofía y las normas axiológicas establecidas por eminentes pensadores y eruditos, tamisa el código marxista. Escrita por un profundo conocedor de la materia —que la domina tanto en la teoría como en la práctica—, después de haberla estudiado desde todos los ángulos, bajo todos sus aspectos, en sus enseñanzas explícitas e implícitas.
Verdadera joya literaria, el libro que ofrecemos al público de habla castellana cautiva desde el principio al lector por el modo admirable, sereno y recto —sin subterfugios ni paráfrasis— como el autor aborda y rebate las erróneas enseñanzas del comunismo que, bajo la aguda piqueta de sus razonamientos lógicos, caen por tierra, como ladrillos derribados de un edificio en demolición.
Todo en esta obra respira firmeza de juicio y justeza de expresión, accesible por su llaneza a todos y recomendable a todos, especialmente a ¡a juventud de ambos sexos, sobre quienes descansa el porvenir de la familia, de la patria, de la humanidad y la salvación de nuestra cultura occidental.
¿En qué país no será acogida esta obra con benevolencia, si ya todos los países del mundo, cual más, cual menos, padecen del virus comunista, infiltrado e inoculado por una engañosa propaganda de nefastas consecuencias? Son funestas para el trabajador, para la familia y la sociedad, para las instituciones civiles y religiosas, culturales y espirituales y, en general, para todo ciudadano.
Para la mejor comprensión de esta interesante obra, es necesario que el lector ahonde la intención del autor, su método de razonar y exponer, la lógica de sus argumentos, la manera de prever el peligro de caer en las redes falaces del comunismo, porque lo hace a guisa de un padre amoroso, que conversa con sus hijos.
Es verdad, como dijimos más arriba, que existen infinidad de libros escritos sobre este tema, pero ninguno comparable con la presente obra, porque la mayor parte de sus autores, comunistas hasta ayer y desilusionados o despechados hoy, reflejan sus críticas sobre observaciones adquiridas en las actividades del régimen comunista implantado en la URSS, sus claudicaciones y desvíos. Otros, en cambio, se entretienen en demostrar la diferencia entre las aspiraciones y aplicaciones de la ideología y los preceptos comunistas, de acuerdo a l.enín o Trotsky, a Stalin o Tito, llegando cada uno de ellos a diferentes conclusiones, de acuerdo a su modo de pensar o la simpatía que le inspira o merece uno u otro de los “capos” comunistas.
El autor de Errores y Horrores, prescindiendo de los personajes que se presentan a la escena, sean ellos Lenín o Stalin, Trotsky o Tito, sin considerar mayor o menor la crudeza del régimen comunista, en cualquier país, sea en cuanto Rusia o Rumania. Checoslovaquia, Hungría o Yugoslavia, aborda el tema de fondo, sin considerar sus raíces, el comunismo en cuanto tal. Y desvenda la llaga, extrae el pus venenoso, que emana de las enseñanzas falaces de su doctrina perniciosa, lo muestra al lector y luego de haber rebatido, con rigurosa lógica todas las palabras marxistas, lo instruye en el modo de precaverse de esa podredumbre.
Señala con el índice los mismos textos marxistas, demostrando que donde falsamente promete un paraíso terrenal a sus secuaces: el bienestar de los obreros, la abundancia y la vida fácil para todos, allí mismo esgrime persecuciones, torturas, prisiones, esclavitud, dolores y miseria. Para muestra basta un botón, decimos los criollos, y he ahí a Rusia soviética, ejemplo evidente de la experiencia de más de treinta años.
El autor de Errores y Horrores es el conocido político y estadista croata doctor Ante Pavelic, quien publicó esta obra el año 1939, en italiano, con su traducción en croata, ambas ediciones que obtuvieron mucho éxito y fueron acogidas con benevolencia por la crítica, por el público de la Península Itálica y de Croacia, como también por las masas obreras, cristianas y anticomunistas de Europa. La actual edición en castellano está completada y puesta al día, con los nuevos acontecimientos sucedidos desde entonces, incluyendo un capítulo sobre el comunismo yugoslavo y sobre el “titoísmo”, ambos interrogantes de palpitante actualidad, acerca de los cuales se escribe mucho y se conoce, en realidad, tan poco, en el público sudamericano y tal vez, norteamericano, a pesar de su actual connubio. El doctor Ante Pavelic es hijo de una familia obrera, oriunda de la provincia croata de Lika; nacido en la provincia de Hercegovina. Su juventud y sus estudios secundarios transcurrieron en el gimnasio jesuíta de Travnik, Bosnia, donde tuvo que costearse sus estudios con su propio trabajo, terminando con la “laurea” doctoral en la Universidad de la capital croata Zagreb, donde se recibió de abogado. Parece que esas tres provincias, típicamente croatas, influyeron notablemente en el carácter del joven Pavelic, imprimiendo en su alma y en su corazón las virtudes austeras que le caracterizan: perspicacia, vigor, tenacidad, desinterés y un acendrado amor a la patria. Ya desde el primer tiempo del ejercicio de la abogacía, el doctor Pavelic se dedicó a la política, en la cual tomó parte activa, especialmente a la terminación de la primera guerra mundial, pronunciándose contra el tratado de paz de Versailles, que acarreó muchos males a la Europa Central y particularmente a su patria —Croacia—, que con todas sus provincias históricas, fué unida, contra su voluntad y sin haber sido consultada, al muy poco glorioso reino de los Karageorgievic de Serbia, para formar parte de Yugoslavia.
El doctor Pavelic organizaba las reuniones políticas, las asambleas de protesta, las conferencias del pueblo amargado, debido a esa malhadada unión, destacándose como orador insigne, exaltando con sus discursos, llenos de fervor patriótico, a las masas croatas e inflamando a su auditorio. Le acompañaba la juventud, los estudiantes y trabajadores, y toda la inteligencia sin excepción, le rodeaba y le apoyaba, bajo la divisa: “Separación de Serbia; por el Estado Croata Libre e Independiente”.
La gran mayoría de los electores de la capital croata —Zagreb—, lo eligieron diputado y representante en el Parlamento de Belgrado, donde, como en las calles y plazas de Zagreb, fustigó las decisiones del ominoso tratado de Versailles y clamó por la separación de Croacia del conglomerado heterogéneo que representaba Yugoslavia. Desde los círculos políticos de la corte real y de los intransigentes serbios se amenazaba de muerte al joven abogado, defensor desinteresado de obreros y estudiantes, acusados de actividades antidinásticas. Cuando fué incoada la acusación, en los tribunales de Skoplje, contra los estudiantes macedonios —mientras 70 abogados del país, atemorizados por las amenazas de los círculos del rey dictador y su camarilla se rehusaron asumir la defensa— ahí estuvo el Dr. Pavelic desafiante, sereno e impertérrito, dejando afligidos a sus amigos, que temían por su vida. Hizo la defensa viril y conscientemente y en el auto de la misma, hizo saber a los representantes de la dictadura real, que, como su gobierno se había iniciado con la sangre de croatas, montenegrinos y macedonios, ellos, tarde o temprano, se ahogarían en la suya propia.
Por eso, debido a serias amenazas de muerte de parte de los representantes de la dictadura real, cuya ira llegó al colmo, se expatrió voluntariamente. Y es así como, en los años 1929-l934, encontramos el nombre del doctor Pavelic en toda la prensa europea. A diario, la juventud patriota croata abandonaba su patria, se unía a él; y esos inmigrantes encontraron hospitalidad en Italia. Austria, Bélgica, Hungría, Bulgaria y Alemania. En la frontera de Croacia, se organizó un relevante movimiento libertador, apoyado moral y materialmente por más de un millón de emigrados croatas diseminados a lo largo y a lo ancho del continente americano. En la guerra declarada entre el doctor Pavelic y el pueblo croata por un lado, y el rey tirano Alejandro Karageorgievich por el otro, sucumbió éste en Marsella, en 1934.
Con la desaparición del rey Alejandro, el pueblo croata se apuntó el primer triunfo a su favor.
Pero la lucha continuó sin compromisos. Miles de croatas fueron presos y ahorcados por el régimen de Belgrado En esa lucha los patriotas croatas se hallaron a veces, en línea paralela con los comunistas, si bien éstos no luchaban contra Yugoslavia —pues querían una Yugoslavia comunista— sino contra la dinastía.
Observando el doctor Pavelic esa lucha paralela, con su innata intuición, dijo: “Los conocíamos en lucha aproximada, ahora los conocemos en la paralela. Será bueno que conozcamos también sus ideas, su modo de actuar. Lo necesitamos saber, porque los comunistas serán nuestros futuros y principales enemigos.”
Y llegó el año 1941. Yugoslavia entra en la guerra. Pero antes de que los alemanes hubieran cruzado las fronteras yugoslavas, los patriotas croatas desarmaron el ejército del rey Pedro que se hallaba sobre el territorio croata. Y con el general regocijo del pueblo se proclamó el Estado Croata Independiente —contra la voluntad de Hitler y de Mussolini—, pues Croacia, en ese momento, no figuraba en sus planes. Pavelic llega del extranjero, aclamado por todo el pueblo, que pone en sus manos las riendas del nuevo Estado.
Los acontecimientos dieron razón a Pavelic; sus palabras fueron proféticas. De inmediato a la proclamación del Estado Croata Independiente, toda la escoria balcánica, capitaneada por los comunistas, se abalanzó con todas sus fuerzas sobre Croacia. Por el odio de nacionalidad y de religión, colaboraron con ellos los adherentes de la dinastía serbia. Pero Pavelic, conociendo bien al enemigo y su táctica, lo batía en mil encuentros, y los hubiera aniquilado si no hubiera sido por algunos generales italianos que colaboraron con los “cetniks” y con los comunistas, y contra Croacia. Y el gobierno de Pavelic se mantuvo en el poder, “malgré” todas las dificultades, hasta el último momento, aun después de la capitulación de Alemania, cuando las tropas soviéticas, a través de Austria y Hungría, atacaron a los croatas por la espalda. Entonces el ejército croata se retiró, y bajo la presión de la Rusia Soviética se obligó a Croacia formar parte de la Yugoslavia comunista de Tito.
La prensa aliada de esa época, que no perdonó a nadie que no estuviera contra Italia y contra Alemania —importándole poco si es porque no podía o porque no quería hacerlo— tildaba al régimen del doctor Pavelic lo mismo que al de los pacíficos demócratas finlandeses— de fascistas y nazistas, a pesar de no ser ni lo uno ni lo otro, sino patriota croata, que luchaba por los ideales de su pueblo, por una Croacia Independiente.
Esta es a grandes rasgos la vida política del doctor Pavelic, eminente conocedor del comunismo, por haberlo estudiado en detalle, en sus actividades y en su táctica, en la teoría y en la práctica, y el fruto de esos estudios y de la profunda observación del autor, es la presente obra Errores y Horrores, compuesta en estilo fácil y llano, accesible tanto a intelectuales como a obreros, por lo que insistimos en recomendarla cálidamente.
La traducción castellana, realizada con toda pulcritud por el profesor Asti Ferrari, además de ceñirse rigurosamente a los conceptos originales del Autor, ha conservado el hondo lirismo que subyace en esta bella obra.
Abril de 1951.
La Editorial.

PRÓLOGO

No es posible hablar hoy de comunismo sin referirse a la manera particular de gobernar, a esa especial estructura social, política y estatal, originada por la llamada Revolución de Octubre e introducida, en Rusia, por los protagonistas de esta revolución, con Lenín a la cabeza, después de la caída del zarismo y la fugaz existencia de la república burguesa.
Del examen de la naturaleza intrínseca de los acontecimientos, podemos deducir que todo aquello que se ligaba al concepto a la doctrina, a los principios comunistas, debe ser, ahora, analizado a través del prisma de la revolución bolchevique; debe ser valorado a raíz de las consecuencias que ésta ha producido en Rusia, en Europa y en el mundo, ya sea en la vida política, económica y social de las Naciones, o bien, y especialmente, en la vida moral del hombre.
El comunismo desde el reino de las teorías, las hipótesis y los estudios científicos y literarios, ha pasado al campo de la realidad, precisamente, a través del desvío bolchevique que, ahora, choca con las preconstituídas formas de la vida y contrasta con la ley de la inercia que rige, en la misma forma, tanto en el regazo de la humanidad como en el de la naturaleza. Aquí el comunismo pone a prueba su propia fuerza creadora, mediante la realización de la íntima universalidad que representa la única y verdadera razón de su existencia, pues, si no tendiera a tal generalización, el comunismo no podría justificarse ni por un instante, ni siquiera en Rusia.
En consecuencia, hoy, ya no se discute acerca del comunismo en cuanto abstracción, sino, más bien, sobre aquella ideología comunista que ha asumido manifestaciones concretas —por iniciativa de los bolcheviques— en un gran pueblo como el ruso, y que se ha extendido a un selecto número de pueblos, de menor importancia, que se hallan en el inmenso territorio estatal de Rusia. Ahora bien, cabe preguntarse si el comunismo podrá sostenerse en el país en que ha encontrado su primer arraigo, y, si saliendo de allá, podrá llegar a universalizarse. Más importante, sería aún saber, si el comunismo ha conducido al pueblo, objeto de su experimento, la prosperidad y alegría prometidas por sus apóstoles, o, si subsistirá la esperanza de conseguir la beatitud terrenal. Admitido que esto suceda, ¿podrá la felicidad extenderse al resto de la humanidad? ¿Y en qué deberá consistir esa felicidad? ¿O más bien, ese experimento, no habrá destruido aquel bienestar del que algunos gozaban en Rusia, sin aportar, por otra parte, ventaja alguna a las masas?
Además, intentando materializar la utopía comunista, ¿no amenaza, quizás, el bolchevismo destruir los bienes morales y materiales que la humanidad ha conseguido hasta el presente? ¿Quiénes son y qué representan esos individuos que pretenden haber beneficiado a sus semejantes, instituyendo un régimen contrario al preexistente? En fin, ¿qué partido toma y cómo reacciona frente al fenómeno bolchevique ruso, el resto del mundo? ¿Qué actitud asumen las otras naciones?
Estas son las preguntas que se presentan en la actualidad y que esperan respuesta, la que, es de notar, no interesa solamente a aquellos que se encuentran en el estrado de la vida política y que deliberan sobre la suerte de los pueblos, sino que atañe, en igual modo, a cada miembro de las distintas comunidades nacionales y, muy de cerca, a todos los elementos de la colectividad humana. La contestación, en otras palabras, tiene trascendencia universal, como también lo es, necesariamente, el carácter del movimiento bolchevique.
El género humano se encontrará pronto, quizás dentro de un decenio, en la encrucijada en la cual deberá elegir el camino a seguir, y tendrá, entonces, que optar o por el repudio de los principios aceptados y observados hasta el presente o bien por su confirmación y evolución. Cada quien experimentará las consecuencias, quizás irrevocables, de esta decisión; por eso, es necesario que cada uno, según le dicte su conciencia, tome posición y se enrole en la parte hacia la cual lo guíe el sentido de la responsabilidad, frente a sí mismo y ante las generaciones futuras.
Todos deben hacer lo posible para saber, a tiempo, qué significa y qué esconde el bolchevismo, y por qué trata de imponerse con tanta presunción y tan halagadoras promesas. Pero, iodos deben, también, meditar sobre el hecho que, en los primeros veinte años de la actuación comunista, el régimen bolchevique ha conseguido, tan sólo, desequilibrar las condiciones de existencia de los pueblos y turbar sus recíprocas relaciones.
Es necesario percibir claramente, en particular, lo que se prepara, cuál será el destino de las instituciones y de los valores, que hasta el presente, hemos considerado como resguardo de nuestro patrimonio, en caso que el bolchevismo llegue a prevalecer. Si venciera el bolchevismo, el destino de los bienes y de las instituciones tradicionales está señalado: serán aniquilados.
Si las páginas que siguen, indujeran al lector a reflexionar sobre los argumentos expuestos, se habrá logrado la finalidad vislumbrada por el autor.
Diciembre de 1938.
El Autor.