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¿Murieron realmente seis millones?
Richard Harwood |

40 págs.,
16 x 22 cm
Folleto fotocopiado y abrochado
Editorial Revisión, 1986
Precio para Argentina: 5 pesos
Precio internacional: 2 euros
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Completo trabajo de recopilación de documentos, testimonios y análisis, que según el autor, concluyen en la refutación del Holocausto definido por los exterminacionista, ya que dicha definición incluye elementos como los seis millones de judíos víctimas. Desde el comienzo del trabajo, Harwood advierte que mas allá de su orientación política y creencias, se ha comprometido a estudiar y analizar este acontecimiento histórico en forma objetiva y en búsqueda de la verdad.
Las fuentes son generalmente libros y textos producidos por los mismos judíos y publicados antes o durante la guerra. Algunos de estos documentos revelan que los judíos empezaron a denunciar el "exterminio" en forma algo prematura. Ya en 1936 se referían a la emigración como "exterminio", mucho antes del comienzo de la Solución Final y denunciaron un genocidio en "campos de la muerte" de Alemania, como Dachau, que incluso la historia oficial desmiente que hubieran sido usados para ese propósito. |
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
ACOBARDAR AL NACIONALISMO
EL PROBLEMA RACIAL: TEMA TABÚ.
1. LA POLÍTICA ALEMANA CON LOS JUDÍOS,
ANTES DE LA GUERRA.
LOS JUDÍOS BAUTIZABAN CON EL NOMBRE DE "EXTERMINIO” LA EMIGRACIÓN DE ALEMANIA.
LA POLÍTICA SIONISTA.
2. POLÍTICA ALEMANA RESPECTO DE LOS JUDÍOS DESPUES DE LA INICIACION DE LAS HOSTILIDADES.
DETENCIÓN DE LOS CIUDADANOS DE UN PAÍS ENEMIGO.
LA EMIGRACIÓN SE FACILITABA TODAVÍA DURANTE LA GUERRA.
3. POBLACIÓN Y EMIGRACIÓN.
TRES MILLONES DE JUDÍOS EN LA EUROPA OCUPADA.
LOS JUDÍOS DE LA UNIÓN SOVIÉTICA FUERON EVACUADOS.
APRECIACIÓN SUIZA SOBRE LA FALSEDAD DE LOS "SEIS MILLONES".
UNA TASA DE NATALIDAD IMPOSIBLE.
4. LOS SEIS MILLONES: DOCUMENTOS PRETENDIDAMENTE PROBATORIOS.
EXAGERACIONES FANTÁSTICAS.
AUSENCIA DE PRUEBAS.
LA CONFERENCIA DE WANNSEE.
PALABRAS DESNATURALIZADAS Y SUPOSICIONES DESPROVISTAS DE FUNDAMENTO.
LOS PROCESOS DE NÚREMBERG
EN NÜREMBERG SE ACTUÓ CON ABSOLUTA PRESCINDENCIA DE LOS PRINCIPIOS JURÍDICOS.
"CONFESIONES” ARRANCADAS MEDIANTE TORTURAS.
LA DECLARACIÓN DE WISLICENY.
EL CASO DE LOS "EINSATZGRUPPEN".
EL PROCESO OHLENDORF
DEFORMACIÓN DE LA VERDAD RESPECTO DE LAS EJECUCIONES REALIZADAS POR LOS "EINSATZGRUPPEN".
EL PROCESO DE OSWALD POHL
LOS ACUSADOS DE NÜREMBERG NO CREÍAN EN LAS ACUSACIONES DE LOS ALIADOS
6. AUSCHWITZ Y LOS JUDÍOS DE POLONIA.
AUSCHWITZ RELATO DE UN TESTIGO.
EL GHETTO DE VARSOVIA.
SOBREVIVIENTES INESPERADOS.
7. ALGUNAS MEMORIAS PUBLICADAS SOBRE LOS CAMPOS DE CONCENTRACION
ORÍGENES COMUNISTAS.
"MEMORIAS” A MANERA DE PIEZAS DE CONVICCION.
INVENCIONES SOBRE TREBLINKA.
EL MITO DE ANNA FRANK.
LA ACUMULACIÓN DE MITOS.
8- NATURALEZA DE LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN DURANTE LA GUERRAY CONDICIONES DE VIDA EN ELLOS.
LOS "CAMPOS DE LA MUERTE" TRAS LA CORTINA DE HIERRO.
LA VERDAD SOBRE LAS ASÍ LLAMADAS CAMARAS DE GAS.
DISMINUYE EL NÚMERO DE MUERTOS.
CONDICIONES HUMANAS.
EL CAOS INEVITABLE.
FOTOS TRUCADAS.
LOS JUDÍOS Y LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN: UNA APRECIACIÓN DE LA CRUZ ROJA FUNDADA EN LOS HECHOS.
LOS JUDÍOS RECIBIERON LOS ENVÍOS DE LA CRUZ ROJA.
NINGUNA PRUEBA DE LA EXISTENCIA DE UN GENOCIDIO.
NO TODOS ESTUVIERON DETENIDOS.
10. LA LUCHA POR LA VERDAD EN LA OBRA DE PAUL RASSINIER.
LA IMPOSTURA DE LAS "CÁMARAS DE GAS".
RASSINIER NIEGA LA AUTENTICIDAD DE LA CIFRA DE LOS "SEIS MILLONES".
LA EMIGRACIÓN COMO SOLUCIÓN FINAL.
CONCLUSIÓN. |
INTRODUCCIÓN
Cree el autor haber reunido en los capítulos que siguen, pruebas irrefutables de que el hecho de pretender que durante la segunda guerra mundial perecieron -víctimas de una política oficial de exterminio de las autoridades alemanas- seis millones de judíos, constituye una acusación enteramente desprovista de fundamento. El autor se da cuenta perfectamente de que esta conclusión será muy mal acogida; ella es sin embargo el resultado da una investigación comenzada sin ideas preconcebidas, fuera de la una idea general de que la posibilidad estadística de un número tan enorme de victimas debía quizás tomarse bajo caución.
Me daba también cuenta de que las implicancias de esta atrocidad que se habría cometido, son objeto da explotación política. Ahora bien, las numerosas y cuidadosas investigaciones que llevé a cabo para dilucidar esta cuestión, me han convencido ahora definitivamente de que esta alegación constituye no sólo una exageración, sino también una invención de la propaganda de postguerra.
Es absolutamente evidente que la propaganda basada sobre atrocidades reales o supuestas, no constituye una novedad. Se la encuentra en ocasión de cada conflicto del siglo XX y seguramente sucederá lo mismo en el futuro. Durante la primera guerra mundial se llegó a acusar a los alemanes de haberse comido niños belgas y haberse divertido arrojándolos al aire para recogerlos con la punta de las bayonetas. Igualmente afirmaron los ingleses que tas tropas alemanas habían montado una FÁBRICA DE RECUPERACIÓN DE CADÁVERES ¡donde hervían los cadáveres de sus soldados para extraer de ellos glicerina y otros productos! Los ingleses se retractaron sin embargo después de la guerra y el ministro inglés de Asuntos
Exteriores se excusó públicamente en la Cámara de los Comunes de estos agravios al honor da Alemania, reconociendo que se trataba de propaganda de guerra. Después de la segunda guerra mundial no se ha efectuado ninguna confesión similar. De hecho, en lugar de apaciguarse con el tiempo, la propaganda basada en las atrocidades cometidas durante la ocupación alemana (particularmente la relativa a la forma en que los alemanes trataron a los judíos) no hizo sino aumentar en virulencia, refinando más y más su catálogo de horrores. Como un chorro continuo salen de las imprentas libros de bolsillo cuya lectura produce escalofríos, provistos de títulos siniestros, de manera que la mitología creada alrededor de los campos de concentración –sobre todo la historia de que no menos de seis millones de judíos fueron exterminados en esos campos- no hace más que crecer y embellecerse.
Las páginas que siguen demostrarán que esta alegación constituye la invención más colosal y la más lograda estafa que se haya visto jamás. Debemos sin embargo empezar tratando de contestar a una pregunta importante: ¿Por qué los relatos de atrocidades de la segunda guerra mundial se han hecho tan distintos a los de la primera? ¿Por qué se retractan las historias de la primera guerra, mientras que las de la segunda no hacen más que crecer y embellecerse?
¿Es posible acaso que la historia de los seis millones de judíos tenga un propósito político y hasta que llegue a tratarse de una forma de chantaje político? En lo que concierne al pueblo judío, esta estafa le ha producido unos beneficios formidables. Todas las razas y todas las naciones tuvieron su parte de sufrimiento en la segunda guerra mundial, pero ninguna raza ni ninguna nación ha explotado su parte de sufrimiento en medida semejante a la de los judíos. La pretendida magnitud de la persecución de la cual fueron objeto los judíos, despertó rápidamente simpatías hacia la patria nacional judía por la que aquellos bregaban desde hacía tanto tiempo, el gobierno británico no hizo mucho, después de la guerra, para impedir la inmigración judía en Palestina no obstante haberla declarada ilegal, y no hubo que esperar mucho para que los sionistas le arrancaran la Palestina con el propósito de crear allí su refugio contra las persecuciones: El Estado de Israel. Es verdaderamente asombroso constatar que el pueblo judío salió de la segunda guerra mundial ni más ni menos que en el carácter de minoría triunfante. El Dr. Max Nussbaum, ex gran rabino de la comunidad judía de Berlín, declaró el 11 de abril de 1953: “La posición que hoy ocupa en el mundo el pueblo judío es -a pesar de nuestras enormes pérdidas- diez veces más fuerte que hace veinte años”. Sí se quiere ser honesto, debe agregarse que la pretendida masacre de los seis millones -sin duda la más lucrativa alegación de atrocidad de todos los tiempos-contribuyó decididamente a fortalecer financieramente ese poder. El gobierno de Bonn ha desembolsado ya, a título de indemnización, la suma fabulosa de seis mil millones de libras esterlinas, tanto y principalmente a favor del Estado de Israel (¡ que ni siquiera existía durante la segunda guerra mundial!), como de peticionantes judíos individuales. |
CONCLUSIÓN
Nuestro análisis de las estadísticas de población y emigración, lo mismo que los estudios del "Baseler Nachrichten ' y de Rassinier, demuestran que es absolutamente imposible que el total de las víctimas judías (fallecidas o a las que se haya matado durante la guerra), sobrepase un máximo absoluto de un millón y medio. Pero, ¿cuántos murieron realmente?
Procedamos en primer lugar a establecer el número de judíos sobrevivientes en 1945, sobre los tres millones de ellos que se encontraban durante la guerra en los países ocupados por Alemania. El Jewish Joint Distribution Committee había estimado que el numero de judíos sobrevivientes en Europa no excedía de un millón y medio, pero está cifra resulta hoy totalmente inaceptable. Y la prueba de ello está en el número creciente de judíos que reclaman indemnizaciones al gobierno de Bonn, pretendiendo que fueron perseguidos entre 1939 y 1945 En 1965 la cantidad de solicitantes se había llegado a triplicar en 10 años y alcanzaba la cifra de 3.375.000 ("Aufbau", 30 de junio de 1965). Como casi todos estos solicitantes son judíos, resulta con certera que la mayor parte de los 3 millones de judíos de los países europeos ocupados por Alemania estaban vivos en 1945: decisiva confirmación del hecho de que las pérdidas en vidas humanas de la población judía durante la segunda guerra mundial, son del orden de los millares y no de los millones.
No hay duda alguna de que varios miles de judíos murieron durante la segunda guerra mundial, pero debemos considerar este hecho en el contexto de un conflicto que causó millones de víctimas inocentes en los diversos países contendientes. Por ejemplo, y según afirman los rusos, 700.000 civiles murieron en Lenin-grado durante el sitio; y se mató a 2.050.000 civiles alemanes con los bombardeos aéreos y durante el curso de su expulsión de los territorios conquistados por el Ejercito Rojo. Los miles de víctimas judías son sin duda un motivo suficiente de aflicción para el pueblo judío. Pero ¿quién tiene el derecho de transformar ese trágico episodio de la segunda guerra mundial en una masacre Imaginaria, cubriendo así de imborrable aprobio a una gran nación europea, extorsionándola para cobrar una indemnización financiera fraudulenta e infamando por analogía a todos cuantos en el mundo reaccionan contra la tremenda tiranía plutocrática o contra la aún mas terrible y amenazadora tiranía comunista? |
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