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Entrevistas con Hitler

18 entrevistas seleccionadas

Testimonios de Adolf Hitler

Entrevistas con Hitler - Testimonios de Adolf Hitler

195 páginas
16,5 x 24 cm.
Ediciones Avalon
España, 2011

Encuadernación rústica encolado
 Precio para Argentina: 100 pesos
 Precio internacional: 17 euros

Tenemos una imagen estereotipada de Hitler que nos lo muestra irascible, vociferante, colérico y egocéntrico. Quizás la credibilidad de esta imagen venga dada por sus grandes discursos políticos que superficialmente podrían adaptarse a esa imagen que luego intentan transmitirnos que era la propia personalidad del Hitler de cada día. Por ello al ir leyendo con el paso de los años diversos libros donde diversos autores explican las entrevistas que habían tenido con Hitler y todos lo hacían de la misma manera, aunque se trataba de personas diferentes, había que deducir de todo ello que esa imagen que quieren darnos del Führer es puramente demagogia propagandista. Pero como de lo que se trataba era de demostrarlo y no de aventurar conjeturas más o menos plausibles, creímos que la manera más oportuna seria reproducir varios de tales relatos. El tema es en verdad inagotable, pues realmente no logramos entender que pudo llegar a conceder tantas entrevistas en algunas de las cuales hablando más de una hora con la persona en cuestión, como explícitamente mencionan los protagonistas. Se podrían pues incluir cien entrevistas por lo menos, pero eso aunque ofrecería una imagen más completa haría la lectura algo tediosa y reiterativa, es por ello que nos hemos limitado a algunas entrevistas en esta "primera entrega", lo cual abarcará unas dimensiones asumibles. Se ha intentado que, pese al carácter del tema tratado, exista una cierta variedad de puntos de vista y por ello tenemos un texto de Sven Hedin (sueco, país neutral), Benoist-Mechin (francés, país enemigo) y Esteban Infantes (español, país neutral pero simpatizante). De manera premeditada se ha excluido a aquellos testigos del entorno de Hitler y cuyas biografías tienen ya una unidad en sí. Lo que se ha querido demostrar es como veían a Hitler las personas que no tenían habitualmente trato con él.

 

ÍNDICE

Introducción     7

Entrevista con Juana Rosa Militz          9
Entrevistas con Sven Hedin      21
Entrevistas con Lothar Rendulic           35
Entrevistas con Werner Baumbach       63
Entrevista con Esteban Infantes            65
Entrevistas con Hans Rudel      69
Entrevista con Jacques Benoist-Mechin           81
Entrevista en Berchtesgaden entre Adolf Hitler y una delegación francesa dirigida por el almirante Darían        85
Entrevistas con Adolf Galland  101
Entrevista del Canciller del Reich Adolf Hitler para la «Daily Mail», 18 octubre 1933  141
Diálogo entre Adolf Hitler y Hanns Johst sobre 'CIUDADANO Y BURGUÉS'          147
Entrevista entre el Führer y Canciller del Reich y el Subsecretario de Estado norteamericano Sumner Welles   153
Memorándum sobre la conversación entre el Führer y Mr. Cudahy, en el Obersalzberg, el 23 de mayo de 1941         163
Entrevista concedida por el Führer al periodista americano Karl von Wiegand, 15 de junio de 1940 171
Entrevista con Adolf Hitler por Ward Price, 17 de febrero de 1934     177
Entrevista en el Diario 'ABC del 6 de Abril 1923 a 'HITLER,
EL JEFE DEL FASCISMO BÁVARO'          181
Entrevista de A. Hitler con Leo Negrelli, Munich, 14 de octubre 1923 ... 185
Artículo 'La cancillería del Reich', por A. Hitler. Prólogo para el libro DIE NEUE REICHKANZLEI, Zentralverlag der NSDAP           191

PRÓLOGO

Tenemos una imagen estereotipada de Hitler que nos lo muestra irascible, vociferante, colérico y egocéntrico. Quizás la credibilidad de esta imagen venga dada por sus grandes discursos políticos que superficialmente podrían adaptarse a esa imagen que luego intentan transmitirnos que era la propia personalidad del Hitler de cada día. Por ello al ir leyendo con el paso de los años diversos libros donde diversos autores explican las entrevistas que habían tenido con Hitler y todos lo hacían de la misma manera, aunque se trataba de personas diferentes, había que deducir de todo ello que esa imagen que quieren darnos del Führer es puramente demagogia propagandista. Pero como de lo que se trataba era de demostrarlo y no de aventurar conjeturas más o menos plausibles, creímos que la manera más oportuna seria reproducir varios de tales relatos. El tema es en verdad inagotable, pues realmente no logramos entender que pudo llegar a conceder tantas entrevistas en algunas de las cuales hablando más de una hora con la persona en cuestión, como explícitamente mencionan los protagonistas. Se podrían pues incluir cien entrevistas por lo menos, pero eso aunque ofrecería una imagen más completa haría la lectura algo tediosa y reiterativa, es por ello que nos hemos limitado a algunas entrevistas en esta "primera entrega", lo cual abarcará unas dimensiones asumibles. Se ha intentado que, pese al carácter del tema tratado, exista una cierta variedad de puntos de vista y por ello tenemos un texto de Sven Hedin (sueco, país neutral), Benoist-Mechin (francés, país enemigo) y Esteban Infantes (español, país neutral pero simpatizante). De manera premeditada se ha excluido a aquellos testigos del entorno de Hitler y cuyas biografías tienen ya una unidad en sí. Lo que se ha querido demostrar es como veían a Hitler las personas que no tenían habitualmente trato con él.
Glosar la vida y la obra de un hombre como Adolf Hitler en una columna no es fácil. Nació en Braunau el 20 de abril de 1889 en el seno de una familia de alemanes de Austria de raíces campesinas. Murió el 30 de abril de 1945 en la Cancillería de Berlín a escasos metros de los soldados soviéticos que estaban tomando la capital alemana a sangre y fuego. Esta fulgurante carrera habla, sin otros juicios de valor, de una fuerza de voluntad extraordinaria, de un genio político fuera de lo común y de un carácter e inteligencia brillantes. Téngase la opinión que se tenga sobre este personaje, no cabe duda de que su personalidad y la propia idea política del Nacionalsocialismo están aún por investigar. De ahí la necesidad de poner al alcance del público de habla hispana sus escritos y discursos, pronunciados entre los años 1933, 1934 y 1935, inmediatamente después de su victoria electoral y en los primeros años de reconstrucción nacional. Se trata de un documento histórico de importancia fundamental para conocer la Europa del siglo XX, y que hay que intentar comprender en su contexto y no condenar automáticamente a la hoguera.
Uno de los órganos representativos de la prensa inglesa “el "Daily Mail" editorializaba en la época sobre la situación de la nueva Alemania en los siguientes términos: "El gobierno de Hitler promete ser el más duradero de cuantos haya visto Alemania y Europa mismo. En él nada hay inestable como ocurre en el gobierno de los países de régimen parlamentario, donde un partido intriga contra el otro y donde el Premier no representa sino una parte de la nación dividida. Hitler ha probado no ser un demagogo, sino un estadista y un verdadero reformador. Europa no deberá olvidar que gracias a él fue rechazado de una vez para todas el comunismo, que con su horda sangrienta amenazaba en 1932 avasallar a todo el Continente. Que los críticos digan lo que quieran, pero no podrán negar que el gobierno nacionalsocialista ha llevado a la práctica muchas de las ideas de Platón y que lo anima una pasión altruista al servicio de miras elevadas: la grandeza de la patria, el establecimiento de la justicia social y una lealtad inmutable en el cumplimiento del deber, además del enorme progreso material que Alemania ha logrado en los dos últimos años. El número de desocupados que en 1933 llegaba a 6.014.000 ha quedado reducido a 2.604.000".
En una interview publicada en "Le Matín" decía Hitler en noviembre de 1933 a propósito del espíritu bélico que se le atribuía: "Una nueva guerra nada solucionaría y no haría más que empeorar la situación mundial: significaría el fin de las razas europeas y, con el transcurso del tiempo, el predominio de Asia en nuestro Continente y el triunfo del bolchevismo. Por otra parte, ¿cómo podría yo desear la guerra cuando sobre nosotros pesan aún las consecuencias de la última, las cuales se dejarán sentir todavía durante 30 ó 40 años más? No pienso sólo en el presente, ¡pienso en el porvenir! Tengo una inmensa labor de política interior a realizar. Ahora estamos afrontando la miseria. Ya hemos conseguido detener el aumento del número de desocupados; pero aspiro a hacer todavía mucho más. Y para lograr esto, necesito largos años de trabajo arduo. ¿Cómo ha de creerse, entonces, que yo mismo quiera destruir mi obra mediante una guerra?.

INTRODUCCIÓN

Hace años que el proyecto me daba vueltas por la cabeza. Sin saber demasiado bien como, tenemos una imagen estereotipada de Hitler que nos lo muestra irascible, vociferante, colérico y egocéntrico. Quizás la credibilidad de esta imagen venga dada por sus grandes discursos políticos que superficialmente podrían adaptarse a esa imagen que luego intentan transmitirnos que era la propia personalidad del Hitler de cada día. Por ello al ir leyendo con el paso de los años diversos libros donde diversos autores explicaban las entrevistas que habían tenido con Hitler y todos lo hacían de la misma manera aunque se trataba de personas diferentes, había que deducir de todo ello que esa imagen que quieren darnos del Führer es puramente demagogia propagandística. Pero como de lo que se trataba era de demostrarlo y no de aventurar conjeturas más o menos plausibles, creí que la manera más oportuna seria reproducir varias de tales entrevistas y sacar las consecuencias de dichos relatos. El tema es en verdad inagotable, pues realmente no logro entender que pudo llegar a conceder tantas entrevistas en algunas de las cuales hablando más de una hora con la persona en cuestión, como explícitamente mencionan los protagonistas. Se podrían pues incluir cien entrevistas por lo menos, pero eso aunque ofrecería una imagen más completa haría la lectura algo tediosa y reiterativa, es por ello que me he limitado a algunas entrevistas en esta «primera entrega», lo cual abarcará unas dimensiones asumibles.
Cada entrevista la he precedido de un comentario mío, pues con frecuencia son necesarios comentarios aclaratorios que en una primera lectura nos pueden pasar desapercibidos. He tenido mis dudas sobre sí incluir mis comentarios antes o después de las entrevistas, pero me he decidido por hacerlo antes aunque quizás la lectura sea más comprensible si lo volvemos a leer después de leída la entrevista en cuestión. Creo que lo óptimo es leer primero mis comentarios, luego la entrevista y posteriormente de nuevo mi comentario, para poder ver así las cosas claras. Hay que tener en cuenta que con frecuencia los diversos personajes que relatan las entrevistas, exponen puntos de vista propios con total convicción y enfrentados a los de Hitler, pero que si analizamos el tema fríamente, podremos ver que quizás la razón estaba de parte del Führer pese a lo que digan las partes interesadas. Muchos años de lecturas similares y la idea de recopilar sus entrevistas, han hecho que tenga puntos de vista claros al respecto que quizás a la primera lectura no se nos presenten con tanta claridad. No hay que olvidar nunca que Hitler fue más que un revolucionario un innovador, supo hacer siempre planteamientos nuevos tanto en arquitectura, como en política social o económica. Los humanos somos refractarios a las innovaciones y únicamente las asumimos con cierta lentitud y cuando han demostrado ser útiles. Por ello el torbellino de nuevas ideas de Hitler encontraba casi siempre frialdad y escepticismo entre sus oyentes, entonces Hitler tenía que usar de toda su influencia y carácter para que tal o cual medida fuese llevada a la práctica, cuando demostraba ser útil entonces contaba con el entusiasmo de los antiguos detractores que de nuevo tomarían la misma actitud en la siguiente ocasión. Eso es lo que puede verse en sus ideas innovadoras también en tiempo de guerra, como la de considerar las grandes unidades de superficie de la marina como algo del pasado o centrar la lucha contra las formaciones de bombarderos aliados en la defensa antiaérea y no en la aviación de caza. Ya esas dos ideas significan tirar por la borda dogmas y convencimientos generalizados pero... ¿tenía Hitler razón o no?
He intentado que pese al carácter del tema escogido, exista una cierta variedad de puntos de vista y por ello tenemos un texto de Sven Hedin (sueco, país neutral), Benoist-Mechin (francés, país enemigo) y Esteban Infantes (español, país neutral pero simpatizante). El capitulo más reiterativo es el de los pilotos, pues he incluido a Hans Rudel, Adolf Galland y Werner Baumbach, pero de este modo se pueden ver las opiniones de diversas personas sobre los mismos temas. Luego, de manera aislada, están las entrevistas con Lothar Rendulic (Coronel General) y por último he incluido una entrevista con una chica chilena, Juana Rosa Militz, cuyo relato debería ser verificado si tuviésemos tiempo y dinero para ello.
De manera premeditada he excluido aquellos libros de personas del entorno de Hitler y cuya lectura tiene ya una unidad en sí. Lo que quería mostrar es como veían Hitler las personas que no tenían habitualmente tratos con él.